El equipo arlequinado suma su primer punto con Lemos, pero el ‘play-off’ sigue lejos
Punto con sabor a poco
El Arosa sumó un empate (1-1) en el derbi de la Ría ante el Boiro, un punto que sirve para romper la racha de derrotas, pero que sabe a poco en su lucha por acercarse a los puestos de promoción. Desde la llegada de José Luis Lemos al banquillo, este es el primer resultado positivo, aunque insuficiente para recortar distancias con el grupo de cabeza. Los arlequinados siguen a cinco puntos del ‘play-off’.
Un primer tiempo de ida y vuelta
El partido arrancó con ritmo intermitente, pero pronto se desató la acción. El Boiro, ordenado y peligroso al contragolpe, golpeó primero. En una rápida transición, Pedrosa filtró un centro que Juanma, completamente desmarcado, empujó a la red desde el área pequeña. El tanto descolocó al Arosa, que volvió a encajar antes del descanso por segundo partido consecutivo.
Sin embargo, la reacción fue inmediata. Concheiro sorprendió con una ruptura por banda, superó a su par y sirvió un pase atrás que Martín Diz aprovechó con sangre fría: disparo cruzado y empate. El 1-1 devolvía la igualdad en el marcador y en sensaciones antes del descanso.
Mejoría sin premio
En la segunda mitad, el Arosa fue más reconocible. Con mayor presencia ofensiva, generó peligro, sobre todo a través de Álex Comparada, que rozó el gol tras un buen pase filtrado, aunque su remate salió demasiado cruzado. El técnico Lemos movió el banquillo con la esperanza de romper la igualdad, pero los cambios no lograron el efecto deseado.
Final abierto y tensión máxima
En los últimos minutos, el partido se rompió. Hubo ocasiones claras para ambos bandos. Iñaki lo intentó desde la frontal, mientras que Mario Prol obligó a Vila a intervenir en dos tiempos. En la acción siguiente, Dani Nieto estrelló el balón en el larguero tras un córner que sembró el pánico en el área local.
Hugo Villaverde tuvo la última para el Arosa, pero su disparo se fue alto. El lamento en las gradas fue general: el Arosa volvió a quedarse sin victoria, un resultado que mantiene la sequía desde que Perú abandonó el banquillo.
El reloj sigue corriendo
El empate deja al Arosa sin margen de error. El punto sirve como leve consuelo y rompe una dinámica negativa, pero el calendario aprieta y los puestos de ‘play-off’ no esperan. A falta de varias jornadas, cada tropiezo puede ser definitivo. Lemos necesita encontrar rápido la tecla si quiere que este equipo vuelva a soñar.







