El duelo del sábado en Mendizorroza viene caliente. Eduardo Coudet, ahora al frente del Alavés, vuelve a cruzarse con el Celta de Vigo y no ha dejado pasar la ocasión para ensalzar —con mensaje entre líneas— el trabajo de Claudio Giráldez. El técnico argentino, que conoce la casa celeste como pocos, habló claro en la previa y encendió la mecha de un choque que promete alta tensión y buen fútbol.
Un reencuentro cargado de matices
Coudet apareció en sala de prensa con la mirada puesta en un partido que considera clave para retomar la senda del triunfo. Pero antes de entrar en táctica y pizarra, dejó un guiño de nostalgia hacia su etapa en Balaídos, combinando cariño y ambición competitiva:
“Es un club que quiero mucho, tengo grandes recuerdos y me alegra su presente. Pero el sábado queremos ganar los dos”, aseguró.
El argentino también confirmó el regreso de Jon Pacheco, una noticia que en Vitoria se celebra como un fichaje invernal anticipado: “Está muy bien, trabajó al cien por cien los últimos quince días”.
Giráldez, en el centro del foco
Coudet fue directo cuando le preguntaron por el entrenador celeste:
“Tiene una idea muy definida. Lo conozco bien y sé lo que propone”.
El técnico albiazul destacó el crecimiento de un Celta reconocible, competitivo y con sello propio. En el vestuario del Alavés saben que se miden a uno de los equipos con mejor construcción de juego de LaLiga EA SPORTS y que cualquier descuido puede costar caro.
El diagnóstico interno del ‘Chacho’: buen juego sí, gol no
Si algo quiso subrayar Coudet es que su Alavés crece, compite y produce… pero no remata:
“Nuestro déficit fuera de casa ha sido el gol. Generamos mucho, pero falta contundencia”, lamentó.
El argentino recalcó que el equipo mantiene una línea de juego “muy buena”, pero que la falta de puntería condiciona resultados que deberían haber caído de su lado.
El mensaje para su plantilla fue claro y futbolero: “Hay que obsesionarse con el gol”.
Un partido con sabor a revancha táctica
El Alavés busca reacción inmediata tras caer ante el Girona. El Celta llega con la flecha hacia arriba y un técnico valorado por su claridad táctica. El choque enfrenta dos ideas muy marcadas y dos entrenadores que se conocen al detalle.
Mendizorroza dictará sentencia… y el reencuentro Coudet–Giráldez añade picante a una jornada pensada para disfrutar del fútbol sin medias tintas.







