Un título que vale oro y mantiene vivo el sueño del ascenso
El Negreira se alzó este domingo con la Copa do Sar tras superar al Calo en una vibrante final que necesitó de los penaltis para decidir al campeón. Fue un duelo cargado de emoción, con remontadas, goles tempraneros y una dosis de tensión que mantuvo en vilo a la afición hasta el último disparo desde los once metros.
Este triunfo no solo supone un título para las vitrinas del club, sino que reafirma las aspiraciones del conjunto nicrariense en su objetivo de lograr el ascenso a Tercera Federación. Un paso más hacia una temporada que puede quedar grabada en la historia del club.
Golpea primero el Negreira, pero el Calo responde
El partido arrancó con máxima intensidad. Apenas habían transcurrido unos minutos cuando Paco adelantó al Negreira, haciendo estallar de alegría a su afición. Sin embargo, la respuesta del Calo no se hizo esperar. Jonathan Vieites restableció la igualdad, dejando claro que la final no iba a ser un paseo para nadie.
Segunda parte con más emoción: remontadas y empate al límite
En la reanudación, el Calo dio un paso al frente y Martín Pérez firmó el 2-1, poniendo por delante a los suyos. Pero el Negreira no tardó en reaccionar. Apenas cinco minutos después, Antón Rial puso el empate en el marcador, llevando el choque a un terreno incierto y muy disputado.
El tiempo reglamentario concluyó con un emocionante 2-2, que dejaba todo en manos de la lotería de los penaltis.
Desde los once metros, Negreira no falla
En la tanda decisiva, los de Negreira mostraron sangre fría y precisión, mientras que el Calo no logró igualar ese nivel de acierto. Los nicriarienses fueron más efectivos y terminaron proclamándose campeones de la Copa do Sar, desatando la euforia entre jugadores, cuerpo técnico y seguidores.
Entrega de trofeos con presencia institucional
La ceremonia de entrega estuvo encabezada por Pablo Prieto, presidente de la Real Federación Galega de Fútbol, acompañado por los directivos Silvia Cancela, María González, Luis Serantes y Manuel Lores. Una presencia que realzó aún más el valor de este título para un Negreira que sigue soñando en grande.








