El Atlético de Madrid volvió a tropezar en Son Moix. El conjunto de Simeone, con más balón y ocasiones, acabó cediendo un empate (1-1) frente a un Mallorca que se agarró al partido con uñas, dientes… y un portero que parece de acero: Leo Román.
🔴 Penalti fallado y héroe inesperado
El choque pudo romperse muy pronto. Julián Álvarez tuvo en sus botas el 0-1 desde el punto de penalti, pero Leo Román voló para frustrar al argentino y encender la grada. Una parada que cambió el guion del encuentro y alimentó la fe bermellona.
⚡ Gallagher enciende la chispa colchonera
Pese al golpe inicial, el Atlético mantuvo el control y encontró premio gracias a Conor Gallagher, que aprovechó la superioridad tras la expulsión de Sorloth para abrir el marcador. El tanto parecía definitivo, pero Son Moix no había dicho su última palabra.
🦁 Muriqi ruge y Son Moix explota
Cuando todo parecía de cara para el Atleti, Vedat Muriqi apareció con un cabezazo demoledor que hizo temblar la portería de Oblak. El kosovar volvió a erigirse en referente ofensivo y firmó un empate que sabe a gloria para los de Arrasate.
👀 La polémica del VAR que encendió el partido
La roja a Sorloth encendió los ánimos. El noruego entró con la plancha sobre Raíllo y, aunque el árbitro solo pitó falta en primera instancia, el VAR rectificó y mandó al delantero a la ducha. Una decisión que cambió por completo el guion del encuentro.
⭐ Los nombres propios
- Leo Román: infranqueable. Atajó el penalti, sacó varias manos imposibles y desesperó a los delanteros rojiblancos. MVP indiscutible.
- Muriqi: peleón, incansable y decisivo. Un remate suyo bastó para rescatar al Mallorca.
- Gallagher: gol de calidad y despliegue físico constante, aunque insuficiente para llevarse los tres puntos.
📉 Atlético en crisis de resultados
El empate deja al Atlético con una sola victoria en las cinco primeras jornadas, un balance preocupante para un equipo diseñado para competir por todo. Mallorca, en cambio, suma un punto de oro aunque sigue sin conocer la victoria.
👉 Con este resultado, Simeone vuelve a estar en el punto de mira mientras Arrasate se agarra a la fe de su vestuario y al muro llamado Leo Román.







