El Deportivo firma su primera derrota en casa tras una segunda parte para olvidar ante un Castellón que aceleró, mordió y no perdonó. Yeremay abrió la lata, pero los de Díaz se llevaron el botín con autoridad.
Un arranque equilibrado… hasta que Yeremay encendió a Riazor
El choque nació espeso, de esos en los que el balón pesa y las ideas tardan en aparecer. El Castellón se fue adueñando del guion con pases firmes y presencia constante en campo rival, obligando a Germán a intervenir más de lo previsto. Pese a ese dominio visitante, el Dépor encontró oro donde nadie lo esperaba: presión alta, robo, y Yeremay, eléctrico como siempre, definió con frialdad para firmar el 1-0.
Riazor rugió. Pero el Castellón no se inmutó.
El Castellón ajusta piezas y dinamita el partido
La reanudación fue un monólogo visitante. El Dépor, cada vez más hundido atrás, veía pasar camisetas albinegras por todas partes. El empate era cuestión de tiempo y llegó con un zapatazo de Doué desde la frontal imposible para Germán.
El golpe dejó grogui a los coruñeses. Hidalgo movió el banquillo buscando piernas frescas, pero el cuadro levantino no bajó el ritmo. Y ahí llegó la herida profunda: acción a balón parado, Brignani conecta en el área pequeña y voltea el marcador.
Riazor pasó del murmullo al silencio.
Cipenga sentencia y el Dépor se queda sin respuesta
Con el centro del campo deportivista completamente partido, el Castellón jugó a placer. Germán salvó un mano a mano, pero en el rechace Cipenga empujó el 1-3 que dejó el duelo visto para sentencia.
El Dépor, sin chispa ni ideas, apenas inquietó en el tramo final. Yeremay probó desde un ángulo improbable, pero el portero visitante frustró cualquier atisbo de reacción.
Y para colmo, el VAR avisó al colegiado de una dura entrada de Lucas Noubi: roja directa. Broche negro a una tarde gris.
Primera caída en Riazor… y adiós al liderato
El Deportivo no solo pierde su invicto como local, sino también el liderato, que vuela hacia Santander tras la victoria del Racing en Cádiz. Un mazazo duro para un equipo que venía en dinámica ascendente, pero cuyo plan se desmoronó en cuanto el Castellón pisó el acelerador.







