Un arranque sin victorias que pesa en Vigo
El RC Celta afronta la sexta jornada de LaLiga EA SPORTS todavía sin conocer la victoria. Los celestes acumulan cuatro empates y una derrota en un inicio que empieza a generar impaciencia entre la afición. Claudio Giráldez busca darle la vuelta a la dinámica cuanto antes, pero el calendario no ayuda: toca visitar al Rayo Vallecano, uno de los rivales más incómodos históricamente.
La afición, ausente por motivos de seguridad
El viaje a Madrid tendrá una ausencia notable: los seguidores célticos. LaLiga no ha autorizado la apertura del sector visitante en Vallecas por cuestiones de seguridad, lo que impedirá al equipo sentirse arropado en un estadio siempre exigente. Un hándicap extra para un conjunto que ya llega con la presión de cortar la racha sin triunfos.
Tres décadas de sequía en Vallecas
Los números hablan por sí solos: el Celta no gana en Vallecas desde abril de 1996. Aquel día, con Fernando Castro Santos en el banquillo, los goles de Milosevic, Juan Sánchez y Alejo firmaron un 1-3 histórico. Desde entonces, los celestes han visitado 14 veces al Rayo en Primera y nunca volvieron a saborear el triunfo: 11 derrotas y 3 empates sin goles.
Un recuerdo reciente todavía doloroso
El precedente más inmediato tampoco ayuda al optimismo. En la penúltima jornada de la pasada temporada, el Celta vio cómo el Rayo le remontaba un gol inicial de Marcos Alonso, obligando a los vigueses a esperar a la última fecha para sellar su billete europeo.
La misión de Giráldez: cambiar la historia
El técnico celeste sabe que romper la maldición de Vallecas significaría mucho más que tres puntos. Sería el primer triunfo del curso y, sobre todo, un golpe de moral para un vestuario que necesita confianza. El reto está servido: acabar con 30 años de sequía en un campo que siempre ha sido un muro para los gallegos.







