La afición recibe al equipo de madrugada en Peinador tras una victoria que los deja a un paso de volver a Europa
El Celta de Vigo vive uno de sus momentos más dulces en la última década. Tras imponerse a la Real Sociedad en San Sebastián, el equipo dirigido por Claudio Giráldez se coloca en la séptima posición de LaLiga con 52 puntos, a tan solo dos jornadas del final. La ilusión por volver a competir en Europa, ocho años después, ha desatado la euforia en Vigo.
Un recibimiento inolvidable en Peinador
Eran casi las dos de la madrugada cuando la plantilla del Celta aterrizó en el aeropuerto de Peinador. Allí les esperaban medio centenar de aficionados con bengalas, cánticos y una energía que ni el horario ni el cansancio pudieron apagar. “¿No tenéis sueño?”, bromeaba el técnico entre risas al ver la entrega de los seguidores.
Giráldez baja el tono, pero el sueño es real
Pese al momento histórico, Claudio Giráldez mantiene los pies en el suelo. El entrenador gallego insiste en que el mérito es colectivo: “Esto es de todos”, declaró tras el partido. Aunque reconoce que nadie —ni los más optimistas— pensaban en Europa al inicio del curso, ahora el objetivo está a tiro.
Balaídos, escenario de una posible clasificación matemática
Este domingo, Balaídos será una olla a presión. El Celta puede sellar su billete a Europa si vence al Rayo Vallecano. Incluso podría lograrlo antes, dependiendo de los resultados de sus rivales directos. El entrenador ya ha lanzado el llamamiento: “El domingo tenemos que estar todos. Lo necesitamos”.
Ocho años después, Europa vuelve a asomar
La última vez que el Celta jugó en competiciones europeas fue en 2017, en aquella mítica semifinal contra el Manchester United. Hoy, con un equipo rejuvenecido y un proyecto sólido, el celtismo vuelve a soñar. Y esta vez, con más argumentos que nunca.







