El equipo de O Carballiño comprobó de primera mano lo que significa enfrentarse a un rival de una categoría superior: ritmo, intensidad y eficacia letales.
🚀 Un inicio que marcó el rumbo
El Arenteiro sabía que el reto era mayúsculo: un amistoso frente a un histórico del fútbol español, con plantilla de Segunda División y en plena fase de rodaje. Sin embargo, la diferencia de nivel se hizo evidente muy pronto.
A los 23 minutos, Dubasin abrió el marcador tras una rápida combinación que desarmó a la defensa local. Apenas seis minutos después, Queipo cazó un balón suelto y colocó el 0-2, dejando al Arenteiro con mucho por remar. La única réplica clara fue una falta que se estrelló en la barrera.
🛡 Una batalla desigual antes del descanso
El Sporting manejaba los tiempos y el balón, forzando al Arenteiro a correr detrás de él. La presión alta visitante ahogaba cualquier intento de salida, y el público en O Carballiño reconocía que enfrente había un equipo hecho para competir en un nivel superior.
💥 Amadou sentencia con un doble golpe
La segunda parte no trajo respiro. Los cambios en el Arenteiro buscaban aire fresco, pero el Sporting mantuvo su presión. Amadou, recién incorporado, aprovechó dos acciones rápidas para marcar en el 68’ y el 71’, cerrando un marcador contundente que reflejó la superioridad visitante.
📌 Un amistoso para aprender
Pese a la dureza del resultado, el encuentro sirvió para medir fuerzas y entender dónde están los márgenes de mejora. El Arenteiro se llevó un aprendizaje clave: ante rivales de categoría superior, cada error se paga caro.
💬 Reflexión en O Carballiño: “Mejor un golpe ahora que en plena competición”.







