Un derbi que parecía fácil… hasta que no lo fue
El CD Lugo ganó al Racing de Ferrol (2-1) en un partido que, sobre el papel, debería haber sido cómodo tras la doble expulsión visitante. Sin embargo, los albivermellos necesitaron apelar al drama para firmar una remontada que, de no haberse producido habría dejado muy tocado al conjunto lucense y su preparador.
Iglesias y su manual de supervivencia
El técnico lucense tiró de sinceridad con una pizca de ironía: “Cuando tienes dos jugadores más puedes lanzarte al ataque… o no complicarte demasiado. Nosotros elegimos la segunda y salió bien”. No faltó la coletilla: el equipo aún está en obras, pero al menos ya sabe dónde poner los ladrillos.
Cambio de portero: el giro inesperado
La entrada de Marc Martínez fue la jugada maestra. Iglesias explicó que buscaba un portero “con el culo pelao” para manejar los nervios. Y vaya si lo hizo: el meta no solo aportó experiencia, sino que acabó pareciendo el fichaje estrella que nadie había pedido… hasta hoy.
Una grada teñida de verde… que dio alas al Lugo
El detalle curioso del choque estuvo en la grada: más camisetas racinguistas que locales. Lejos de ser un problema, el entrenador lo convirtió en chiste: “Quizá nos vino bien. Ahora todos querrán estar en el siguiente partido contra el Cacereño”. Y razón no le falta: pocos quieren perderse otra montaña rusa de emociones como la vivida este domingo.
Una victoria que sabe a alivio… y a futuro
Yago Iglesias cerró su comparecencia con un dardo optimista: “Me alegra por todos, desde los dueños hasta la afición. Ganar así, sufriendo más de lo previsto, sabe mucho mejor”. El mensaje quedó claro: el Lugo aún no está para lujos, pero al menos ya sabe sobrevivir… y hacer que la ciudad hable de fútbol el lunes.







