Con tono y mirada firmes, Emilio Larraz se presentó ante los medios en la previa del partido de su equipo ante la Cultural Leonesa dejando claro que no piensa ser un simple parche en el banquillo blanquillo:
“El entrenador del Real Zaragoza soy yo. No sé cuánto tiempo, ojalá sean cinco años. Será que el Zaragoza está otra vez donde tiene que estar.”
Sus palabras retumbaron en la sala de prensa del Ibercaja Estadio como una declaración de guerra al pesimismo que rodea al equipo, hundido en la clasificación pero con nuevo líder al mando.
⚽ Del Racing de Ferrol al reto de su vida
Larraz no llega como un novato. En su larga trayectoria, destaca su paso por el Racing de Ferrol, donde vivió una de las etapas más exitosas y competitivas de su carrera.
En Galicia rozó el fútbol profesional, demostrando su capacidad para construir equipos sólidos, con identidad y carácter. Hoy, ese mismo espíritu quiere trasladarlo al Zaragoza:
“Sé lo que es pelear desde abajo. Lo hice en Ferrol y en muchos otros sitios. Con trabajo y unión, todo acaba saliendo bien.”
💪 “No tengo miedo, tengo experiencia”
El técnico maño asumió el reto con naturalidad, recordando que su experiencia es su mayor aval:
“Llevo casi cuarenta años en esto. No siento que me la juegue, sé lo que hago. Estoy aquí porque confían en mí y porque creo en esta plantilla.”
Su mensaje destila calma y convicción. Larraz repite una idea clave: “Este grupo quiere hacer algo importante, sólo necesita confianza y tiempo.”
🔥 “Veo un equipo con alma. No estoy preocupado, estoy motivado”
Lejos de mostrarse inquieto por el mal momento del Zaragoza, Larraz quiso lanzar un mensaje de esperanza a la afición:
“No estoy preocupado. Veo un vestuario con alma, jugadores que sufren por el club y que quieren cambiar esta situación. Están locos por hacerlo bien, y eso me basta.”
El nuevo técnico asume que cada jornada será una final, pero también una oportunidad para devolver la ilusión al zaragocismo.
🏟️ Larraz, el líder inesperado que promete revolución
Emilio Larraz ha pasado en cuestión de horas de dirigir al filial a tomar las riendas de un club histórico. Su discurso mezcla humildad y fuego interior, una combinación que podría ser el antídoto para un Real Zaragoza que busca identidad y orgullo.
“No sé cuánto durará esta etapa, pero mientras esté aquí, voy a dejarme el alma por este escudo. Eso es lo único que puedo prometer.”
El entrenador que hizo soñar al Racing de Ferrol quiere ahora despertar al león dormido de La Romareda. Su mensaje ha sido claro: trabajo, fe y carácter.
Y sobre todo, una frase que ya vibra entre los zaragocistas:
“El entrenador del Real Zaragoza soy yo… y ojalá lo sea durante cinco años.” 💙⚔️







