El Marino de Luanco asalta Espiñedo

El Arenteiro cae tras una muy mala primera mitad // Redes sociales del Arenteiro

Una mala primera mitad en la que el Marino destrozó a los locales condena a los orensanos que pierden por 2-4 contra un rival directo

El Arenteiro y el Marino de Luanco se medían en esta tarde de sábado en un duelo de necesitados. Ambos conjuntos querían la victoria como el comer para poder alejarse de la parte baja de la clasificación. Los orensanos llegaban con la moral un poco baja tras haber perdido su primer partido en casa. Los asturianos llegaban en una racha negativa de resultados que les han hundido en el pozo de la clasificación y del que esperaban salir con este partido.

Inicio demoledor

El partido comenzó con mucho ritmo por parte del Arenteiro, como venía siendo habitual en su feudo. Querían marcar un gol rápido para despejar los fantasmas del pasado. Por su parte, el Marino de Luanco esperaba en su campo para intentar aprovechar alguna contra con la que hacer daño a su adversario.

Cuando mejor estaba jugando los orensanos, un saque rápido de los asturianos cogió desprevenida a la defensa local que no pudieron detener a Lora. Éste puso un centro medido para que Steven, el pichichi del Marino de Luanco, marcase a pesar de que Diego García despejase el balón, cuando este estaba sobre la línea.

Este tanto tan tempranero, pareció despertar los fantasmas de la semana pasada en el Arenteiro. Mientras, en la banda, Fran Justo pedía calma a los suyos y que siguiesen como estaban. Esa calma transmitida por el técnico gallego parece que surtió efecto pues a punto estuvieron de marcar el tanto del empate tan solo cinco minutos después de haber encajado.

Un nuevo mazazo

Sin embargo, esta reacción poco iba a durar puesto que en el minuto 15, el Marino de Luanco marcaría el segundo tanto. En esta ocasión fue obra de Julio Delgado, que recuperó la pelota en campo contrario, regateó a la defensa y marcó con un disparo desde la frontal del área.

Este gol si que dejó más tocado a los orensanos, que comenzaron a ser dominados por los asturianos que rondaban el tercer tanto, que sería prácticamente definitivo. Solamente era evitado por las grandes intervenciones de Diego García, que mantenía a su equipo con vida.

Pero tanto va a el cántaro a la fuente… que en un jugada a balón parado, el esférico llegó a Steven tras una serie de rebotes y éste no falló ante el meta local. Cero a tres y el partido muy cuesta arriba para un Arenteiro totalmente desconocido.

Cambio de cara

A la vuelta de los vestuarios, el Arenteiro cambió la cara ofrecida en la primera mitad. Ahora era mucho más intenso y peleaba más el balón de lo que lo hizo en la primera mitad. El conjunto de Espiñedo salió a dominar a un Marino de Luanco que podía vivir de la renta conseguida en la primera parte.

En los primeros minutos de la segunda mitad, los orensanos estaban demostrando el fútbol que practicaban. Una presión muy intensa y un asedio al rival que apenas se podía defender. Tal era el asedio, que conseguiría recortar distancias tras un gran cabezazo de Renan Zanelli a un centro lateral muy bien medido de Rubén Arce.

Tras este gol, el conjunto orensano se volcó más al ataque para buscar el segundo y a punto estuvo de lograrlo si no llega a ser por Buru, que sacó una magnífica mano a Zanelli cuando ya se cantaba el gol en O Carballiño.

Se rebaja la ilusión

Tras ese arreón intenso en la primera mitad de los segundos cuarenta y cinco minutos, el partido se fue apagando en intensidad. Manel Menéndez, para que esta no volviese, decidió mover a su equipo para cortar el ritmo del Arenteiro que parecía volver a cargar el ataque.

Los orensanos seguían intentado marcar el segundo tanto para meterse de todo en el partido, pero entre sus fallos y los aciertos de Buru, impedían que éste llegase. Aún así, el equipo de Fran Justo lo intentaba con todo.

Vuelve la emoción

Sin embargo, la suerte les sonrió cuando, en el minuto 83, el árbitro señaló un penalti a su favor por un agarrón de Morilla a Adri Castro. Renan Zanelli sería el encargado de lanzar y batiría, engañándolo, a Buru. Todavía faltaban 10 minutos y todo el estadio confiaba en la remontada del equipo orensano.

Pero poco iba a durar la alegría, porque en la jugada siguiente, el árbitro señalaba un penalti a favor del Marino de Luanco por mano de Joseca. Esta señalización llegaría con polémica por un posible fuera de juego del atacante asturiano. Lora marcaría la pena máxima que a punto estuvo de parar Diego García.

A pesar de ese nuevo mazazo, el Arenteiro lo intentaría hasta el final pero no conseguiría hacer la machada y empatar el partido.

FICHA

SÁBADO 13/11/2021 (16,00) Campo: ESPIÑEDO


C.D. ARENTEIRO: 2 – MARINO DE LUANCO : 3 (0‑0)

ARE: Diego García; Germán Novoa, Vitra (Cassio Góes 70’), Daniel Portela (Rubén Arce 46’), Manu Mariña (Joseca Márquez 46’), Álvaro Naveira (Sobrido 84’); Renan Zanelli, Álex Fernández, Adrián Cruz (Markitos 46’); Adrián Castro y Raúl Blanco. Ent. Fran Justo. (Banco: Iago Domínguez (g)).


MAR: Buru; Iván Fernández, Morilla, Trabanco, Guaya, Julio Delgado (Omar Álvarez 70’); Lora, César Suárez (Adolfo González 70’), Guille Pinin; Steven (Sergio Ríos 73’) y Diego Díaz (Miguel Prendes 80’). Ent. Manel Menéndez. (Banco: Bussmann (g), Dailos y Borja Álvarez).


Goles: 0-1 Steven 8’, 0-2 Julio Delgado 16’, 0-3 Steven 35’, 1-3 Renan Zanelli 35’, 2-3 Renan Zanelli 83’, 2-4 Lora 88’.


Árbitro: Omar Álvarez Rodríguez (Colegio Castellano-leonés). Auxiliares: Sergio Álvarez Pardo y Santiago Quirce Lorenzo.


Amonestaciones: TA: Adri Cruz (Arenteiro) 32’, César Suárez (Marino de Luanco) 35’, Lora (Marino de Luanco) 65’, Morilla (Marino de Luanco) 83’, Miguel Prendes (Marino de Luanco) 90’.