El atacante del Racing Club Ferrol toma la palabra en la previa del duelo ante el Mérida tras el duro correctivo sufrido en Lasesarre. El vestuario asume errores, ajusta piezas y pone el foco en un objetivo claro: volver a carburar ante un rival que llega en plena ola positiva.
El golpe de Barakaldo y la semana posterior: autocrítica y ajustes
El Racing salió magullado del paso por Lasesarre, pero sin bajar la mirada. Según Álvaro Juan, la plantilla ha hecho un ejercicio de realismo y corrección: “No fue nuestro día y lo sabemos. En esta categoría, si no entras fuerte, te pasan por encima. Ya lo hemos analizado todo y el equipo ha sacado conclusiones”.
El extremo admite que la segunda parte ante el Barakaldo dejó aprendizajes de peso: pérdidas en duelos, segundas jugadas y falta de presencia en campo rival. “El talento no sirve si no compites. Tenemos que igualar la intensidad en ciertos escenarios”, insiste.
El Mérida, un viejo conocido que llega lanzado
Álvaro, que militó dos temporadas en el Mérida, avisa sin rodeos: “No os fiéis. Empezaron mal, pero ahora llegan en dinámica top”. Señala a los extremeños como un conjunto alegre con balón, con jugadores dinámicos y con un plan ofensivo claro.
“Va a ser un partido duro, muy duro. Que nadie piense que esto se resuelve con un 3-0. Nos van a exigir al máximo”, recalca.
El papel defensivo en Lasesarre: sacrificio y lectura del duelo
El gallego asumió un rol más solidario en banda, multiplicándose en ayudas defensivas. No lo ve como excusa, ni como lastre: “Si el partido pide bajar más, se baja. No me condicionó físicamente. Simplemente fue un día donde el equipo no estuvo cómodo”.
El mensaje es nítido: compromiso total con lo que demande cada encuentro.
El debate ofensivo: pocas llegadas y rivales que cambian el guion
Las cifras dicen que el Racing está tirando menos a puerta de lo habitual. Álvaro lo explica desde la perspectiva táctica: “A nosotros nos defienden distinto. Las líneas se juntan más, nos esperan y vienen a buscar el empate. Tenemos que aprender a resolver esos escenarios”.
La clave, para él, está en adaptarse al plan del rival incluso cuando rompe los automatismos trabajados durante la semana.
Objetivo: mirar hacia arriba sin complejos
A las puertas de diciembre, el vestuario mantiene intacta la ambición: “Tenemos equipo para estar arriba. Estamos convencidos”. Los automatismos siguen creciendo y la integración de la plantilla nueva ya no es excusa. La idea está clara y la confianza no se ha resquebrajado.
Álvaro suma cerca de 800 minutos este curso, un gol y sensaciones positivas: “Doy lo mejor de mí siempre. Habrá días buenos y malos, pero estoy a gusto y voy a seguir en esa línea”.
Cerrar noviembre con victoria: obligación y oportunidad
El Mérida será el último obstáculo del mes y la plantilla quiere acabarlo con balance favorable. “Es el partido más importante porque es el siguiente”, subraya, mensaje muy de vestuario. La plantilla no mira todavía a la Copa ante el Huesca; el foco total está en el sábado.
Llamamiento a A Malata: “Con la grada, todo es más fácil”
Para el duelo del sábado (21:00 h), Álvaro lanza un mensaje directo a la afición: “Los necesitamos. Cuando aprietan, se nota mucho. Esto es difícil y con ellos es todo más sencillo”. Una invitación clara a llenar A Malata en una noche que puede marcar el pulso inmediato del equipo.
Un Racing herido, pero orgulloso y dispuesto a responder
La derrota en Barakaldo ha picado, pero no ha torcido el rumbo. La plantilla se rearma, reconoce errores y aprieta dientes antes de recibir a un Mérida con peligro creciente.
El sábado, A Malata tiene cita con un Racing que quiere recuperar sensaciones… y demostrar que quiere seguir en la zona noble.







