El Celta ha dado el paso definitivo por Couhaib Driouech. El club vigués y el PSV Eindhoven han alcanzado un acuerdo para el traspaso del extremo marroquí por una cantidad ligeramente superior a los seis millones de euros. La operación culmina una negociación que M90 viene siguiendo desde hace semanas y que ya había situado al atacante muy cerca de Balaídos en las últimas horas.
La nueva información permite, además, ajustar las cifras que se habían manejado inicialmente. El acuerdo definitivo estaría por debajo de los ocho millones que se llegaron a situar en Países Bajos y dejaría el desembolso del Celta en algo más de seis millones, una cantidad todavía muy importante para la política económica actual del club.
La pieza de desborde que reclamaba Giráldez
Driouech responde prácticamente punto por punto al retrato que Claudio Giráldez había realizado del atacante que quería incorporar antes del cierre del mercado. El técnico pidió un futbolista «de desborde, más vertical y más encarador», capaz de ofrecer una solución individual en partidos cerrados.
Giráldez había cuantificado en tres las piezas que todavía echaba en falta: un central derecho de rendimiento inmediato, un mediocentro y un futbolista ofensivo con capacidad para romper por fuera. Con Driouech, una de esas tres casillas queda prácticamente cubierta.
El atacante, nacido en Países Bajos en 2002 e internacional sub-23 con Marruecos, es diestro pero desarrolla buena parte de su fútbol desde el costado izquierdo. Su principal virtud está en la aceleración, el uno contra uno y la capacidad para atacar espacios, características que el Celta considera especialmente necesarias para aumentar su repertorio ofensivo.
De una posible cesión a una inversión millonaria
El interés celeste en Driouech no es nuevo. A comienzos del verano, el escenario que se manejaba era muy distinto: el Celta estudiaba inicialmente una cesión, mientras el PSV priorizaba una venta definitiva.
La negociación fue cambiando con el paso de las semanas. El Rangers llegó a colocarse en ventaja y estuvo cerca de cerrar al jugador, pero la operación se frenó tras el reconocimiento médico debido a las dudas sobre una lesión muscular. El PSV defendió entonces que el problema no revestía la gravedad que se había trasladado desde Escocia.
Esa ruptura permitió al Celta regresar a una negociación que parecía perdida. Marco Garcés decidió concentrar esfuerzos en Driouech y terminó aceptando una operación de traspaso definitivo.
Una apuesta fuerte de la era Mouriño
El desembolso de algo más de seis millones convierte a Driouech en una de las operaciones más importantes realizadas desde que Marián Mouriño asumió la presidencia y Marco Garcés tomó las riendas de la dirección deportiva.
El Celta no incorpora únicamente una pieza para completar la plantilla. Invierte en un futbolista de 24 años con margen de crecimiento y con recorrido suficiente para conservar valor de mercado. La previsión es que firme un contrato de larga duración, una fórmula que también permitirá distribuir contablemente la amortización del traspaso durante varias temporadas.
Driouech llegó al PSV en 2024 después de destacar en el Excelsior y cuenta ya con experiencia tanto en la Eredivisie como en competiciones europeas. Su paso por Eindhoven le ha permitido competir además en Champions, un bagaje especialmente útil para un Celta que esta temporada vuelve a afrontar calendario continental.
El ataque queda prácticamente cerrado
Con Driouech, Giráldez gana un perfil diferente a los que ya tenía a su disposición. El marroquí aporta velocidad exterior, desequilibrio y capacidad para alterar un partido desde el uno contra uno.
Su llegada reduce también las posibilidades de otras alternativas ofensivas manejadas durante el verano. Exequiel Zeballos fue uno de los nombres que el propio Marco Garcés llegó a reconocer públicamente, mientras Viktor Tsyhankov apareció igualmente entre las posibilidades estudiadas.
Finalmente, el Celta ha elegido a Driouech y ha decidido respaldar esa elección con una inversión considerable.
Ahora, central y mediocentro
El fichaje no pone fin al mercado celeste. La planificación entra ahora en su último tramo con otros dos objetivos muy claros.
El primero es un central derecho de rendimiento inmediato, la prioridad expresada por Giráldez. El segundo está en el centro del campo, donde André Almeida continúa siendo una de las operaciones que el club quiere resolver. La salida de Matías Vecino abrió precisamente más espacio para avanzar por el portugués.







