El Comité Técnico de Árbitros de la RFEF publicó la relación de movimientos en las categorías estatales, con varios nombres gallegos dando un paso adelante
El arbitraje gallego también juega su propio mercado de verano. Sin cláusulas, sin cesiones y sin presentación con bufanda, pero con ascensos, reconocimientos y nuevos retos en las categorías nacionales. El Comité Técnico de Árbitros de la Real Federación Española de Fútbol hizo públicos los movimientos arbitrales en las competiciones estatales, una lista en la que Galicia vuelve a tener protagonismo.
Entre los nombres destacados aparece Alejandro Muñiz Ruiz, del comité de Pontevedra, que accede a la condición de Árbitro Asistente de Vídeo. Un paso relevante en un fútbol en el que el VAR ya forma parte del día a día competitivo y en el que la figura arbitral exige cada vez más preparación, sangre fría y capacidad para decidir cuando la grada ya pidió penalti, roja y repetición a cámara lenta.
Ascensos gallegos sobre el césped
En el apartado de árbitros principales, Jesús López Fernández, de Lugo, asciende a Primera Federación. El colegiado lucense da así un salto importante dentro de la estructura arbitral nacional y estará en una categoría cada vez más exigente, con clubes históricos, presión ambiental y partidos en los que cada punto pesa como una final de mayo.
También hay buenas noticias en Segunda Federación. Pablo García López-Arias, de Pontevedra, y Carlos Martínez Fernández, de Vigo, ascienden a la cuarta categoría del fútbol español. Ambos dan un paso adelante en una competición en la que el arbitraje requiere oficio, personalidad y mucha lectura de juego.
Presencia gallega también en las bandas
Los árbitros asistentes gallegos también aparecen con fuerza en los movimientos publicados por el CTA. Adrián Díaz González, de Vigo, alcanza la internacionalidad FIFA 2027, un reconocimiento de enorme valor y una puerta abierta al escenario internacional.
Por su parte, Sergio Doval Gil, de Pontevedra, asciende a Segunda División como árbitro asistente. Un movimiento de peso para la representación gallega en una categoría profesional en la que cada fuera de juego se revisa con lupa y cada decisión puede cambiar el relato de una jornada.
Además, Diego Cusset Ramírez y Álvaro Gil Soriano, ambos de A Coruña, ascienden a Primera Federación como asistentes, aunque el movimiento queda pendiente de la aprobación de la modificación del Reglamento de Competiciones de la RFEF, que contempla ampliar el número de árbitros asistentes en la categoría.
El programa femenino también deja premio gallego
Dentro del Programa Élite Femenino, Lorena Novás Benavides, de Ourense, asciende a Segunda Federación. Un paso más para el arbitraje femenino gallego, que sigue ganando espacio en un fútbol con cada vez más estructura, más competición y más oportunidades para crecer.
La lista deja una lectura clara: Galicia sigue fabricando talento arbitral. En un ecosistema futbolístico en el que suelen llevarse los focos jugadores, entrenadores y directores deportivos, también hay una parte fundamental del partido que viste de negro, amarillo, verde o rosa fosforito. Y ahí, el arbitraje gallego vuelve a estar en el mapa.







