Dos fichajes para completar el equipo
La SD Compostela encara las últimas semanas del mercado con buena parte del trabajo adelantado. La plantilla está prácticamente definida, aunque la dirección deportiva todavía busca un guardameta sub-23 y un delantero que complete la parcela ofensiva.
El club también ha confirmado la salida de David Rosón. El centrocampista y la entidad han acordado rescindir su contrato de mutuo acuerdo después de una etapa breve en San Lázaro.
Rosón llegó al Compostela durante el mercado de invierno procedente del CD Lugo y terminó participando en 19 encuentros, con un total de 552 minutos y cinco titularidades. No logró asentarse como una pieza habitual en la medular y ambas partes han optado por separar sus caminos antes del inicio de la nueva temporada.
El ascenso dejó una factura inesperada
El Compostela tuvo que esperar hasta el 24 de junio para cerrar la pasada campaña debido a su participación en las eliminatorias de ascenso. El éxito deportivo permitió al equipo regresar a Segunda Federación, pero también alteró por completo la planificación del verano.
La disputa del play-off supuso además un gasto añadido cercano a los 70.000 euros. A ello se suma que el club comenzó a trabajar en la nueva plantilla con menos margen de tiempo que el curso anterior, cuando el presupuesto estaba mucho más perfilado antes de iniciar la construcción del proyecto deportivo.
La dirección trata ahora de equilibrar la ambición que exige el regreso a una categoría superior con una gestión económica prudente.
Un grupo que obliga a aumentar los gastos
El Compostela competirá en un grupo con una fuerte presencia de equipos vascos, cántabros y asturianos. La plantilla tendrá que desplazarse a campos como los del Portugalete, Amorebieta, Basconia, Sestao River, Gernika, Eibar B y Alavés B.
A estos viajes se suman las visitas a la Gimnástica de Torrelavega y al Rayo Cantabria, además de los desplazamientos a los feudos del Marino de Luanco, Oviedo Vetusta y Llanera.
En varios de estos trayectos será necesario que la expedición pernocte fuera de Santiago. El coste del transporte, el alojamiento y la logística crecerá de forma notable respecto al pasado curso, convirtiéndose en uno de los principales retos de la temporada.
El grupo lo completan los gallegos Coruxo, Bergantiños, Ourense CF y Arousa, además del Atlético Astorga.
La estabilidad económica, por encima de todo
En el Compostela tienen claro que el regreso a Segunda Federación no puede poner en riesgo el futuro de la entidad. El club quiere competir con garantías, pero sin asumir compromisos que puedan hipotecar las próximas temporadas.
La historia reciente del fútbol ofrece ejemplos suficientes de proyectos que se descontrolaron después de alcanzar sus mejores resultados deportivos. En Santiago no quieren repetir ese camino y prefieren ajustar cada partida antes que entrar en una carrera de gasto difícil de sostener.
El objetivo pasa por cerrar los dos fichajes pendientes, terminar de ordenar la plantilla y definir un presupuesto realista que permita afrontar una categoría más exigente.
El respaldo de la afición también crece
El Compostela ya ha alcanzado los 1.250 abonados después de abrir la campaña para nuevas altas. Los aficionados pueden formalizar su carné de manera online o presencial, tanto en la tienda oficial como en las oficinas del club.
La respuesta de la grada supone un importante respaldo para el proyecto y confirma la ilusión que ha despertado el regreso a Segunda Federación. El Compos prepara una temporada exigente, pero también cuenta con una afición dispuesta a empujar desde el primer partido.
El ascenso ya es historia. Ahora comienza otro partido, menos vistoso que los de los domingos, pero igual de importante: conseguir que las cuentas también terminen celebrando la permanencia.







