El Pontevedra empezó la temporada de la mejor manera posible. El equipo de Rubén Domínguez se impuso por 0-1 al Real Avilés Industrial en el Román Suárez Puerta y abrió su regreso a Primera Federación con tres puntos de mucho valor, tanto por el escenario como por la forma de competir.
No fue una victoria de fogonazo aislado. El conjunto granate fue creciendo dentro del partido, asumió cada vez más protagonismo y terminó encontrando el premio en una segunda parte marcada por las revisiones del FVS y por la sangre fría de Yelko Pino desde el punto de penalti.
El Pontevedra fue encontrando el partido
El Avilés intentó imponer intensidad desde el inicio, pero el Pontevedra no tardó en asentarse. Con Marqueta bajo palos y una línea defensiva formada por Álvaro Pérez, David Alba, Vidorreta y Rui Pedro, el equipo gallego fue ganando metros a medida que avanzaba la primera mitad.
Arriba, Domingo Mba ofrecía una referencia constante y logró poner a prueba a Álvaro Ratón, mientras que Alberto Gil protagonizó la ocasión más clara antes del descanso. El atacante aprovechó un error del guardameta local y trató de superarlo con una vaselina que terminó estrellándose en el larguero.
El Avilés también tuvo su respuesta. Samu Mayo buscó portería desde media distancia y obligó a Marqueta a intervenir, pero el 0-0 al descanso dejaba la sensación de que el Pontevedra estaba encontrando cada vez más espacios para incomodar al cuadro asturiano.
El FVS y Yelko deciden el encuentro
El partido cambió definitivamente pasada la hora de juego.
Primero fue el Avilés quien solicitó una revisión por una acción de Yelko Pino en la que reclamaba una posible expulsión. El colegiado, Víctor Manuel Broncano Suárez, acudió al monitor y mantuvo al capitán granate sobre el terreno de juego.
Poco después fue el Pontevedra quien recurrió al FVS. Una acción de Roger Escoruela sobre Alberto Gil terminó, tras la revisión arbitral, con penalti favorable a los visitantes.
Yelko tomó el balón.
El capitán no dudó y engañó a Álvaro Ratón desde los once metros para colocar el 0-1 en el minuto 65.
El gol no hizo retroceder inmediatamente al Pontevedra. De hecho, el propio Yelko estuvo muy cerca de sentenciar poco después con un disparo desde fuera del área que volvió a encontrarse con la madera. Mba también tuvo opciones en un tramo en el que el conjunto granate pudo ampliar la diferencia.
Saber sufrir también cuenta
El Avilés apretó en los minutos finales y Rubén Domínguez refrescó el equipo con las entradas, entre otros, de Iker Ivorra, Adri Argos y Reda Ergouai.
El Pontevedra supo entonces jugar otro partido. Protegió mejor su área, redujo riesgos y defendió una ventaja mínima hasta el final sin conceder al conjunto asturiano la ocasión que necesitaba para cambiar el marcador.
Tres puntos, portería a cero y una primera muestra de competitividad para un equipo profundamente renovado durante el verano.
El regreso a Primera Federación no podía empezar mejor para el Pontevedra.
Real Avilés Industrial: Álvaro Ratón; Iker Alday, Jon Sillero, Mángel, Escoruela; Samu Mayo, Pitu Doncel; Brais Abelenda, Íñigo Muñoz, Cris Montes; Santamaría.
Pontevedra CF: Marqueta; Álvaro Pérez, David Alba, Vidorreta, Rui Pedro; Yelko Pino, Jerín Ramos; Ilías Charid, Alberto Gil, Iñaki Elejalde; Domingo Mba.
Gol: 0-1, Yelko Pino, de penalti (min. 65).
Árbitro: Víctor Manuel Broncano Suárez.







