La Tercera Federación gallega levanta el telón este fin de semana con una sensación clara: hay muchos más aspirantes que plazas disponibles para mirar hacia arriba. Dieciocho equipos, 34 jornadas y una categoría que vuelve a reunir históricos, proyectos ambiciosos, recién ascendidos y clubes que llegan desde categorías superiores conforman un Grupo 1 especialmente abierto. La primera jornada, repartida entre el sábado 5 y el domingo 6 de septiembre, servirá para empezar a medir una liga en la que varios equipos parten con argumentos para pelear por el ascenso, pero en la que cada temporada suele aparecer también una sorpresa capaz de romper cualquier pronóstico.
Somozas, Arenteiro y Sarriana parten con cartel de candidatos
Uno de los proyectos que más atención despierta es el de la UD Somozas. El club verdiblanco inicia una nueva etapa tras el acuerdo de filialidad con el Racing de Ferrol, una fórmula que eleva el techo deportivo del equipo y le permite nutrirse de jugadores jóvenes de la estructura racinguista. El Somozas ha armado una plantilla pensada para competir arriba y el objetivo no parece precisamente esconderse. Mantiene además una de sus grandes fortalezas históricas, el Manuel Candocia, un campo donde puntuar nunca resulta sencillo, pero esta temporada quiere añadir más argumentos futbolísticos a su habitual competitividad. Su primer examen llegará ante un Portonovo que regresa a categoría nacional con ilusión y poco que perder.
También estará bajo el foco el Arenteiro, que comienza una temporada completamente distinta a la que imaginaba hace unos meses. El conjunto de O Carballiño venía compitiendo en Primera Federación, pero los problemas económicos y los impagos desembocaron en un descenso administrativo que terminó situándolo en Tercera. Después de un verano especialmente convulso, el club consiguió formalizar su inscripción y ahora afronta una reconstrucción con un objetivo evidente: regresar cuanto antes a categorías superiores. El peso competitivo acumulado durante los últimos años obliga a incluirlo entre los grandes candidatos, aunque tendrá que adaptarse rápidamente a una categoría distinta en ritmos, contextos y escenarios. Su estreno será en Espiñedo ante el CD Barco, un rival que conoce perfectamente este fútbol y que vuelve a partir como uno de esos equipos capaces de complicarle la vida a cualquiera.
La Sarriana aparece también en ese primer grupo de aspirantes. El conjunto de Ribela regresa a Tercera después de descender desde Segunda Federación y lo hace con la intención de que su paso por la categoría sea únicamente un paréntesis. La experiencia acumulada el pasado curso y el crecimiento sostenido del club durante las últimas temporadas invitan a situarlo entre los equipos a seguir. Su debut, además, servirá como primera prueba de nivel, porque visitará al Estradense, otro de los conjuntos que parte con argumentos para volver a pelear por la zona alta.
Arteixo y Montañeros quieren dar un paso adelante
Por detrás de los tres nombres que concentran buena parte de los focos aparece un segundo grupo de equipos con capacidad suficiente para meterse de lleno en la pelea. El Atlético Arteixo ha remodelado su plantilla y se ha reforzado con ambición para intentar dar un salto competitivo, mientras que el Atlético Coruña Montañeros también ha realizado numerosos movimientos durante el verano para construir un bloque con mayor profundidad y alternativas.
Los dos parten con aspiraciones superiores a las de una temporada de transición. El Arteixo deberá demostrar desde el inicio que su apuesta por elevar el nivel de la plantilla se traduce en regularidad, mientras que el Montañeros llega con una nómina de incorporaciones que invita a pensar en un equipo preparado para competir con los mejores si encuentra pronto una identidad reconocible.
En una categoría tan igualada, los mercados de verano generan expectativas, pero son los puntos los que terminan colocando a cada uno en su sitio. Arteixo y Montañeros tienen nombres, fondo de armario y ambición. Ahora les toca convertirlo en rendimiento.
Los clásicos vuelven a estar en la quiniela
Después aparecen los equipos que no necesitan demasiadas presentaciones. Alondras, Racing Villalbés, Estradense y CD Barco conocen perfectamente los códigos de la Tercera gallega y han demostrado durante años que saben competir cuando la temporada entra en su tramo más exigente.
El Estradense viene de pelear por el ascenso y vuelve a arrancar con argumentos para instalarse en la zona noble. El Racing Villalbés mantiene ese perfil sólido y competitivo que casi siempre lo acerca a los puestos altos. El Alondras continúa siendo uno de los grandes clásicos del Grupo 1 y O Morrazo sigue siendo uno de esos escenarios donde cualquier aspirante puede dejarse puntos. El Barco, por su parte, afronta otra campaña desde la experiencia acumulada en una categoría que conoce como pocos.
Ninguno necesita ocupar el primer puesto de las apuestas en septiembre para resultar peligroso. Son equipos acostumbrados a crecer con el paso de las jornadas y a mantenerse vivos cuando otros proyectos empiezan a acusar la presión.
La incógnita de siempre: quién será la sorpresa
La gran pregunta, como ocurre prácticamente cada temporada, será descubrir qué equipo acaba rompiendo los pronósticos. La Tercera gallega siempre encuentra una revelación: un recién ascendido que empieza a sumar y pierde el miedo, un bloque que conserva la columna vertebral del curso anterior, un entrenador que da con la tecla o un futbolista que entra en racha y cambia el techo competitivo de su equipo.
Pontevedra B, Antela y Portonovo llegan con el impulso del ascenso y con menos presión que varios de los proyectos diseñados expresamente para competir arriba. Céltiga, Boiro, Viveiro, Silva, Gran Peña o Lalín intentarán también encontrar su espacio en una categoría donde una buena primera vuelta puede transformar por completo los objetivos iniciales.
Ahí reside buena parte del atractivo del grupo. En septiembre parece que todos conocen a los candidatos, pero casi nunca la clasificación final termina siendo exactamente la que dibujaba el papel antes de empezar.
Nueve partidos para abrir la temporada
La jornada inaugural comenzará el sábado con el Alondras-Pontevedra B a las 18:00 horas y el Racing Villalbés-Atlético Arteixo a las 18:30.
El domingo concentrará el grueso del programa con el Viveiro-Antela a las 12:00, Silva-Céltiga a las 12:30, Boiro-Montañeros, Gran Peña-Lalín y Somozas-Portonovo a las 18:00, Estradense-Sarriana a las 19:00 y Arenteiro-Barco a las 20:00.
El calendario ha querido además que varios candidatos empiecen con pruebas exigentes. El Estradense-Sarriana permitirá medir desde el primer día a dos equipos llamados a mirar hacia arriba, mientras que el Arenteiro-Barco pondrá frente a frente al recién descendido y a uno de los clubes con mayor oficio de la categoría. El Racing Villalbés-Arteixo también ofrecerá una primera referencia sobre dos conjuntos que aspiran a estar cerca de la zona noble.
Una lucha por el ascenso que promete estar muy abierta
Sobre el papel, Somozas, Arenteiro y Sarriana parten con buena parte de los focos. El primero ha elevado sus aspiraciones con su nueva relación deportiva con el Racing de Ferrol, el Arenteiro quiere levantarse después de un descenso administrativo traumático y la Sarriana pretende convertir su regreso a Tercera en un simple paso atrás antes de volver a mirar hacia Segunda Federación.
Arteixo y Montañeros han construido plantillas para dar un salto, mientras que Estradense, Racing Villalbés, Alondras y Barco vuelven a presentarse como esos rivales que rara vez desaparecen de la pelea durante una temporada completa.
La Tercera gallega, sin embargo, casi nunca respeta por completo las quinielas de septiembre. El balón empieza a rodar este fin de semana y, además de confirmar candidatos, tendrá que descubrir quién es ese equipo que hoy aparece en segunda fila y dentro de unos meses termina metido hasta el cuello en la lucha por todo.







