Amatucci está a un paso de vestir de blanquiazul. El centrocampista italiano pasó este miércoles el reconocimiento médico en A Coruña y su fichaje solo espera el anuncio oficial de la entidad. No llega de la nada: viene de una temporada exigente en la UD Las Palmas, cedido por la Fiorentina hasta el 30 de junio de 2026, con opción de compra para el club canario.
El dato pesa. Tiene 22 años y juega de pivote, pero su valor no está solo en la proyección. Está en que ya conoce el ritmo de LaLiga: 42 partidos y 3.510 minutos en las piernas. No es un chaval que llega desde el fútbol formativo. Llega después de competir cada semana.
Lo que puede aportar a la medular
Los números explican por qué el Dépor mira hacia él. Cuatro asistencias, un 89% de acierto en el pase, 169 recuperaciones y 77 entradas con éxito: cifras de un centrocampista pensado para dar equilibrio, no para llenar highlights.
Y ahí está la clave para Antonio Hidalgo. La medular necesita jugadores que entren pronto en dinámica, y Amatucci reduce el riesgo habitual de un fichaje joven extranjero: pretemporada en marcha, adaptación ya hecha, contexto competitivo ya vivido. Ordenar la salida de balón, proteger a la defensa, sostener el ritmo cuando el partido se rompe: ese es el encargo.
Bienvenido sea, pero falta lo oficial
El reconocimiento médico acerca la operación, pero el club todavía no ha confirmado nada. Conviene, pues, no adelantar acontecimientos con la cifra del traspaso ni con la duración exacta del contrato: son datos que están por confirmar.
Lo que sí es seguro es el contexto. Amatucci tenía contrato con la Fiorentina hasta 2028, y su temporada en España lo revalorizó hasta convertirlo en una pieza atractiva para un proyecto que busca reforzarse con margen de futuro. El propio jugador ya dejó claro, en su presentación con Las Palmas, que podía aportar equilibrio, ritmo y tiempo de juego. Una definición que le viene como anillo al dedo al Dépor.
El reto: convertir minutos en rendimiento
Si el fichaje se confirma, el siguiente paso será integrarse cuanto antes. El calendario no espera. Para Amatucci, llegar pronto puede ser la diferencia entre ganar la medular o quedarse mirando desde fuera.
El reto en Riazor es claro: transformar el rodaje de Las Palmas en impacto inmediato. El Dépor no ficha solo a un joven de la Fiorentina: ficha a un pivote que ya sabe lo que cuesta sostener una temporada entera en España. Y eso, en un centro del campo que necesita orden, no es poca cosa.








