La Selección Galega cerró la fase con un 2-2 ante Castela e León y queda ahora a expensas de que la RFEF determine si entra en la siguiente ronda por una posible alineación indebida de Andalucía.
Una fase sufrida que puede resolverse fuera del campo
Galicia ha terminado su participación deportiva en el Grupo D de la Copa das Rexións UEFA con un solo punto, pero aún no está eliminada. La llave puede abrirse desde los despachos: la RFGF presentó un recurso alegando una presunta alineación indebida de Andalucía en su enfrentamiento directo. Si la RFEF valida la reclamación, o incluso modifica el acta, la Irmandiña podría obtener el pase a la fase intermedia sin haber logrado victoria alguna.
Un escenario tan inusual como esperanzador para un combinado que compitió, pero no logró transformar sus opciones en victorias sobre el césped.
Un 2-2 que sabe a poco tras ponerse por delante dos veces ⚽
La selección de Manolo García sabía que solo le valía ganar —y además golear— a la anfitriona Castela e León para aspirar a entrar como una de las mejores segundas. Y los gallegos arrancaron con esa mentalidad: pegada, presión alta y un golpe inicial que les permitió adelantarse en el marcador.
Aun así, el guion se torció. Dos veces arriba y dos veces neutralizados. Castela e León resistió, apretó cuando tocaba y acabó llevando el encuentro a una igualdad que dejó a Galicia sin margen para clasificarse por méritos deportivos.
El 2-2 final cerró una fase marcada por la irregularidad y la falta de acierto en momentos clave.
El lastre de la derrota ante Andalucía
La caída del sábado ante Andalucía se convirtió en una losa clasificatoria. Aquel 1-2 obligaba a un triunfo contundente en la última jornada, pero también dejó abierta la puerta al actual escenario: el presunto error en la alineación andaluza cambia por completo el mapa del grupo.
Si la RFEF determina que hubo infracción, Galicia ascenderá automáticamente en la tabla y sellará su billete a la siguiente fase. Si la resolución cae en contra, la aventura de este año habrá terminado.
Esperando el veredicto: todo puede cambiar 📄
La RFEF trabaja ahora en la revisión del recurso, y la clasificación definitiva aún no es oficial. Galicia mantiene la fe.
La pelota ya no rueda sobre el césped, pero sí sobre los reglamentos.
La Irmandiña, que no logró el impulso competitivo que sí mostró en otras ediciones, podría verse rescatada por un factor administrativo. Un desenlace insólito, pero posible.
Hasta entonces, Galicia aguarda. Con incertidumbre, con esperanza y con el convencimiento de que todavía queda partido… aunque esta vez no se juegue en el campo.







