El técnico blanquiazul destaca la madurez del equipo en un encuentro complejo marcado por la intensidad del Córdoba y la necesidad de ajustar durante el juego
Antonio Hidalgo valoró la victoria del Deportivo ante el Córdoba haciendo hincapié en la dificultad del duelo y en la capacidad del equipo para gestionar distintos escenarios. El entrenador subrayó la exigencia del rival y la importancia de mantener la concentración en un partido cambiante.
Un rival que obligó al Dépor a máxima atención
Hidalgo explicó que el Córdoba planteó un partido muy agresivo, típico de los conjuntos entrenados por Iván Ania, con presión constante y ataques por intervalos que incomodaron al Deportivo durante la primera parte. El técnico reconoció que su equipo sufrió sobre todo en el costado derecho, donde los visitantes encontraron ventajas.
La lluvia y la velocidad del césped también contribuyeron a que el juego resultara impreciso en los primeros 45 minutos.
Ajustes decisivos para equilibrar el partido
El entrenador detalló que los cambios planteados en la segunda mitad fueron clave para estabilizar la estructura del equipo. La presencia de Villar en banda permitió igualar situaciones por fuera, mientras que la posición de Luis por dentro añadió control y superioridad en zonas clave.
Estas modificaciones dieron como resultado un Dépor más ordenado y capaz de avanzar con mayor claridad. El conjunto coruñés logró adelantarse, aunque el Córdoba empató en un momento en el que los blanquiazules estaban generando sus mejores minutos.
El penalti, según Hidalgo: “Hay contacto; la interpretación corresponde al árbitro”
La acción del penalti que generó protestas del conjunto cordobés también fue abordada por el técnico. Hidalgo afirmó que existe un agarrón, pero recordó que este tipo de acciones dependen de la percepción arbitral. Destacó que es habitual que ambos equipos interpreten estas situaciones de manera diferente.
Superioridad numérica sin comodidad: “Ellos te llevan al límite incluso con uno menos”
El tramo final, con el Córdoba en inferioridad, no resultó sencillo. Hidalgo admitió que el Deportivo podría haber gestionado mejor algunas posesiones, pero puso en valor la capacidad del rival para mantener la presión pese a estar con un jugador menos.
Subrayó que su equipo supo sufrir, encontrar el momento para marcar el segundo gol y cerrar un partido que se mantuvo abierto hasta el final.
Un encuentro condicionado por el ritmo y el estado del césped
Sobre la primera parte, el técnico indicó que el campo muy rápido y el ritmo impuesto por el Córdoba generaron imprecisiones inevitables. Reiteró que el duelo estuvo marcado por los enfrentamientos individuales y por la necesidad de competir en cada acción.
El aporte del banquillo y el papel de Yeremay
Hidalgo elogió la entrada de todos los jugadores suplentes, que aportaron energía y claridad en los momentos más exigentes del encuentro. También destacó a Yeremay por su incidencia cuando el partido se abrió y aparecieron espacios, un escenario en el que el jugador canario suele resultar determinante.
Tres victorias seguidas y el Deportivo, líder en solitario
Con este triunfo, el Deportivo encadena tres victorias consecutivas y se sitúa líder de la categoría, un dato que refleja el buen momento que atraviesa el equipo. Hidalgo afirmó sentirse especialmente orgulloso de la implicación del grupo y su capacidad para interpretar los distintos retos que plantea cada rival, aunque insiste en que queda mucho por competir.







