El Levante UD mueve ficha después de hundirse en la tabla y corta por lo sano: Julián Calero queda destituido tras una racha letal de cuatro derrotas consecutivas. En su lugar, la entidad apuesta por un tándem inédito —Vicente Iborra y Álvaro del Moral— para intentar rescatar a un equipo en caída libre.
Un relevo doble para frenar la sangría
El 0-2 ante el Athletic en el Ciutat de València no solo fue otro traspié: fue el golpe definitivo que dejó al Levante penúltimo con apenas nueve puntos y sin señales de respuesta. La directiva granota, consciente de que el margen de maniobra se agotaba, oficializó este domingo la salida de Calero, cuyo proyecto nunca consiguió encajar.
La sorpresa llegó minutos después. En lugar de apostar de inmediato por un técnico externo, el Levante anunció una solución interna con dos nombres bien conocidos en el club:
- Vicente Iborra, leyenda granota y hasta ahora mano derecha de Calero.
- Álvaro del Moral, entrenador del Atlético Levante en Tercera RFEF y producto genuino de la cantera.
A partir de este lunes, ambos compartirán los mandos del primer equipo. A las 9:30, en la Ciudad Deportiva, arrancará una etapa tan necesaria como incierta.
Iborra, el líder emocional que vuelve para salvar al club
Retirado hace apenas unos meses, Iborra ha dado un salto meteórico desde su rol de asistente. El club busca en él carácter, ascendencia sobre el vestuario y un conocimiento natural de los códigos internos. Su figura es, para muchos aficionados, la última conexión directa con un Levante competitivo y reconocible.
Su presencia en el banquillo aporta un plus emocional en un momento donde la plantilla parece rota en confianza y sensaciones.
Del Moral, la apuesta metodológica de la casa
El otro vértice del tándem es Álvaro del Moral, técnico formado en la cantera y defensor del trabajo minucioso, el orden y la meritocracia. Su progresión en el club ha sido constante y ahora recibe su examen más exigente: ayudar a reflotar un proyecto que se descompone semana a semana.
El club destaca su capacidad para integrar talento joven, refrescar dinámicas y aportar una mirada táctica más estructurada.
¿Solución provisional… o el nuevo proyecto?
El Levante no ha aclarado si este doble nombramiento es una medida de urgencia o un posible camino definitivo. La directiva quiere ganar tiempo, frenar el derrumbe y evaluar cómo responde la plantilla a esta fórmula híbrida.
Lo que sí está claro es que la situación deportiva no permite tiempos muertos: el equipo necesita puntos, identidad y un golpe de autoridad inmediato.
Osasuna, primera prueba de fuego
El estreno del dúo técnico no admite rodeos. La primera batalla será frente a Osasuna, un rival también zarandeado por los malos resultados y cuyo entrenador está en la cuerda floja. El choque del 8 de diciembre puede marcar el destino de los tres: de Osasuna, de Iborra y de Del Moral.
Una victoria daría crédito al tándem y podría convertir esta solución de emergencia en un proyecto más estable. Una derrota alimentaría el miedo al temido “efecto rebote”, esa caída libre que ya lleva al Levante a mirar de reojo la zona que lleva de vuelta a Segunda División.
Una etapa nueva marcada por urgencia e ilusión
El Levante abre un capítulo incierto, pero también lleno de simbolismo. La afición quiere ver reacción, energía y una plantilla enchufada. La dupla Iborra–Del Moral encara un reto mayúsculo: reanimar a un equipo que no puede permitirse un tropiezo más.







