Javi Galán vuelve a casa. El club lo anunció el 30 de junio con una frase que ya circula entre la afición: "¡Bienvenido de nuevo a casa, Javi!". Firma hasta 2028 y se convierte en el segundo refuerzo celeste del verano.
No llega como un desconocido. En su primera etapa disputó 79 partidos oficiales y dejó recorrido, profundidad y presencia ofensiva por la banda izquierda. Después pasó por Atlético de Madrid, Real Sociedad y Osasuna, sumando experiencia en Champions League, Supercopa de España y Mundial de Clubes. Sobre el papel ilusiona; el problema es que la banda que deja libre ya tiene inquilino.
Carreira cambió la conversación
Ristić y Cervi salieron el 30 de junio, y con ellos se despejó el mapa del carril izquierdo. Pero Sergio Carreira no piensa hacerse a un lado sin pelear.
El lateral derecho acabó teniendo un peso enorme en el curso 25/26: 51 partidos, 3.767 minutos, 2 goles y 1 asistencia, según los datos del club. Eso no describe a un parche de emergencia. Describe a un futbolista que se ganó el sitio jugando fuera de su posición natural, y ese detalle lo cambia todo. Galán no llega a ocupar un hueco vacío: llega a competir con una solución que funcionó.
La cantera también tiene voz
Joel López es el tercer nombre que Vigo no puede ignorar. Renovó hasta 2028 y el club lo presenta como una apuesta de casa tras una etapa difícil: sufrió una lesión grave en el play-off ante el Málaga durante el 24/25 y regresó en febrero de 2025.
Desde su vuelta acumuló 465 minutos en 10 partidos con el Celta Fortuna, además de entrenar varias veces con el primer equipo. Es de los nuestros, y eso pesa. Pero con Galán ya dentro y Carreira como alternativa contrastada, la pretemporada se le puede hacer larga.
Lo que gana y lo que complica Giráldez
Claudio Giráldez suma amplitud natural, profundidad por fuera y centros desde pierna buena, algo especialmente valioso en una temporada con Europa League de por medio. También suma competencia. Hugo Álvarez y Javi Rueda ya fueron soluciones puntuales cuando el vestuario lo pidió a gritos.
La pregunta ya no es si Galán tiene sitio en la plantilla. La pregunta es cuánto va a costarle ganárselo. El mensaje es claro: el carril izquierdo celeste vuelve a tener nombre, pero todavía no tiene dueño.








