Partido espectacular en el Juegos del Mediterráneo con premio final para el CD Lugo

El CD Lugo llegaba al Estadio de los Juegos del Mediterráneo con la complicada misión de lograr botín en uno de los feudos intratables de la categoría.

El equipo de Rubén Albés saltaba al verde con cambios en la disposición táctica, y un nuevo dibujo que daba cobijo a una doble punta de ataque conformada por Ramos y Carrillo.

Con Clavería, Sebas Moyano, Juanpe y Pita en el eje, los lucenses mostraban un nuevo rostro ante el gran favorito al ascenso de categoría. Los pupilos de Rubi, comandados por Umar Sadiq, quién recibía el premio a mejor jugador de LaLiga Smartbank del pasado mes, iniciaban con un once ya habitual, con los Samu, Ramazani, Akieme o Portillo, acompañando al punta nigeriano. El choque arrancaba exigente para los visitantes, con un rival dominador y que acumulaba un importante número de llegadas en el inicio, merced a su velocidad y a la presencia de su referencia en ataque. Precisamente, sería Sadiq quién abriría el marcador con una gran maniobra en el área, acompañada por clara dosis de fortuna en un remate a la media vuelta que, tras tocar en Pita, se introducía en la meta de Whalley para poner por delante a los andaluces. Jarro de agua fría, y turno para remar contra las adversidades.

El tanto no amilanó a los amurallados, que regresaban a la pelea con fuerzas renovadas, pese al contexto contrario en el que se encontraban. El CD Lugo comenzó a tener más balón, posesiones largas en zona de creación, avanzando con rigor sobre campo rival para superar líneas enemigas a través del control. A pesar de los envites rivales, y del peligro que los atacantes locales llevaban en cada acercamiento, el conjunto de Albés recuperaba iniciativa y sensaciones con mucha claridad. Así, con el periodo a punto de finalizar, un envío cruzado sobre dominios de Fernando terminaba despejado por la zaga en la frontal del área, situación que aprovechaba Ricard Sánchez para engatillar un disparo espectacular que se colaba sin remedio en la meta indálica. Empate muy merecido, y ambos equipos enfilaban camino de vestuarios con el uno a uno en el electrónico.

Segundo acto

La vuelta al encuentro traería dificultades para el cuadro albivermello. No sólo por el cambio de Ros por lesión, lo que obligaba al cuerpo técnico a rehacer la zaga con la entrada de Alberto, sino por la nueva llegada efectiva en botas de Sadiq, que adelantaba otra vez a los de Rubi. Buen envío al segundo palo de Samu, y el nigeriano que no perdonaba ante Whalley para recuperar la ventaja. El encuentro se ponía difícil para el equipo amurallado, y Albés movía el banquillo para dar entrada a Seoane y Cuéllar. La complejidad del choque volvía a resolverla momentáneamente el CD Lugo a través del golazo de Clavería, que ponía el empate a dos en el marcador para seguir empujando las ansias de un equipo preparado para la batalla.

El ritmo era frenético, y ambos bandos pugnaban sin descanso en un choque de ida y vuelta, con protagonismo para la velocidad por ambos costados, con movimiento de balón constante hacia las porterías. La tensión se reflejaba en el choque, y de nuevo era la UD Almería la que, con mucha fortuna, se adelantaba en el marcador, con un disparo de Akieme que Clavería desviaba hacia propia meta. Golpe duro para los albivermellos que, sin embargo, no rendían armas y continuaban con su único objetivo. Así, y tras una clara ocasión que salvaba Fernando, era José Ángel Carrillo quién se elevaba sobre todas las cabezas en una de las últimas ocasiones del partido, para rematar con potencia, alojando su testarazo en la red, consiguiendo el empate a tres. Premio merecido para un CD Lugo batallador, y que sacaba de Almería un punto de oro.

Comunicación CD Lugo