La Ciudad Deportiva de Mandiá empieza a dejar de ser una promesa sobre plano para convertirse en una realidad cada vez más cercana. El Racing Club Ferrol ha informado de que las obras del primer terreno de juego avanzan hacia su fase final, aunque la primera plantilla arrancará la pretemporada en A Gándara mientras concluyen los trabajos de acondicionamiento.
El objetivo es que el equipo pueda trasladar su actividad a Mandiá en cuanto el nuevo campo esté listo. Será el primer gran paso operativo de unas instalaciones llamadas a marcar un antes y un después en la estructura deportiva del club ferrolano.
El primer campo entra en su tramo decisivo
Las empresas Prace y Calfensa, responsables de esta primera fase de los trabajos, afrontan ya la recta final del proyecto. La adecuación del terreno de juego ha completado la capa de drenaje y el siguiente paso será extender la arena sobre la que se colocarán los tepes de césped.
Ese proceso no es menor. El correcto enraizamiento del césped exige condiciones adecuadas de humedad, temperatura y riego. Por eso está prevista la excavación de un pozo que ayudará a garantizar el suministro de agua necesario para el mantenimiento del terreno.
Un césped híbrido para el primer equipo
El nuevo campo será de césped híbrido, una solución cada vez más habitual en instalaciones profesionales porque combina hierba natural con fibras artificiales para mejorar la resistencia del terreno.
Según explica el club, una vez extendida, nivelada y compactada la tierra vegetal, se colocarán los rollos de césped, que pueden superar la tonelada de peso. La nueva alfombra racinguista podría quedar instalada en apenas tres o cuatro días. Después llegará el cosido con fibras artificiales, una operación prevista durante aproximadamente una semana y de forma ininterrumpida durante las 24 horas del día.
La transformación de la antigua Estación Radio
La parcela de la antigua Estación Radio Muiño do Vento ha cambiado de cara durante los últimos meses. Prace ha ejecutado la red de pluviales y saneamiento, las canalizaciones eléctricas, el alumbrado, el cierre perimetral y el aparcamiento situado junto al acceso principal.
También se han realizado los movimientos de tierra de la parcela destinada al futuro campo de hierba artificial, que será el siguiente paso en el desarrollo de la ciudad deportiva. En total, se han movido más de 8.300 metros cúbicos de tierra. Las lluvias persistentes entre noviembre y abril complicaron los trabajos por el carácter arcilloso del terreno.
Una base sólida tras meses de trabajo invisible
Buena parte de la obra realizada hasta ahora no se aprecia a simple vista, pero resulta clave para el funcionamiento futuro de la instalación. El club detalla que fue necesario aportar más de 1.400 metros cúbicos de piedra y 4.250 metros cúbicos de zahorra artificial para crear una base estable sobre la que se asienta el campo principal.
Después, Calfensa tomó el relevo para ejecutar el terreno de juego propiamente dicho, con la instalación de la red específica de drenaje, recogida de aguas pluviales, sistema de riego y drenaje perimetral.
Un paso estratégico para el Racing
La puesta en marcha del primer campo de Mandiá supone un movimiento importante para el Racing. El club podrá disponer de un nuevo espacio de entrenamiento para la primera plantilla y empezar a activar una infraestructura pensada para sostener su crecimiento deportivo.
El equipo arrancará la pretemporada en A Gándara, pero Mandiá ya espera en la banda. Cuando el césped asiente y el campo esté listo, el Racing tendrá una nueva casa de trabajo diario. No da puntos en la clasificación, pero en el fútbol profesional tener estructura también es competir.







