A solo unas semanas de que comience el Mundial 2026, la enfermería de la selección es el centro de todas las miradas. Nico Williams, Lamine Yamal y Mikel Merino afrontan una carrera contrarreloj para llegar a la cita en Norteamérica, obligando al cuerpo técnico a diseñar un plan de recuperación milimétrico.
El estado físico de las estrellas
El desgaste de la Liga EA Sports ha pasado factura. El extremo del club bilbaíno sufrió recientemente una lesión moderada en la musculatura isquiosural, mientras que el atacante del equipo azulgrana se recupera de un desgarro en el bíceps femoral. Por su parte, el centrocampista navarro arrastra una fractura por estrés en el pie derecho.
La estrategia de Luis de la Fuente
Lejos de buscar recambios de última hora, el seleccionador mantiene una confianza ciega en su núcleo duro. El plan es claro: asegurar su presencia en la lista definitiva y gestionar sus minutos con máxima cautela durante la fase de grupos.
- Trabajo específico de fisioterapia diaria en la concentración.
- Posible descanso programado en el partido inaugural frente a Cabo Verde.
- Incorporación progresiva pensando estrictamente en los cruces eliminatorios.
Calma en la concentración
Durante un reciente acto público de la RFEF, el técnico nacional quiso transmitir tranquilidad respecto a los contratiempos físicos de sus atacantes y su mediocentro titular.
"A Lamine, Nico y Mikel los tendremos, creo, para el primer partido del Mundial y, si no, para el segundo o el tercero. No genera ningún contratiempo importante."
El riesgo de llegar entre algodones
La decisión de incluir a jugadores que no están al cien por cien supone una apuesta arriesgada. Sin embargo, la calidad diferencial de los extremos por las bandas es innegociable para el esquema táctico de España. Todo indica que el combinado nacional afrontará el inicio del campeonato mundial administrando cargas, con la esperanza de que estas tres piezas clave alcancen su pico de forma en el momento decisivo del torneo internacional.







