El resultado dejó al Racing Club Ferrol sin el Memorial Luis de Carlos, pero el tercer amistoso de la pretemporada ofreció algo posiblemente más interesante a estas alturas de agosto: pistas sobre el fútbol que pretende construir el equipo de Javi Vázquez.
Durante muchos minutos, especialmente antes del descanso, el Racing consiguió llevar el partido hacia un escenario reconocible. Presión arriba, intención de recuperar cerca del área rival y velocidad para atacar una vez robado el balón. De esa receta nacieron buena parte de sus mejores momentos y también el primero de los dos goles verdes.
El problema apareció después. El equipo no consiguió sostener ese nivel durante toda la tarde, el Castilla fue acumulando metros y Manu Serrano terminó encontrando el 2-2 en el tramo final. Los penaltis hicieron el resto: 4-2 para el filial madridista.
Una idea que empieza a asomar
El Racing venía de un empate sin goles ante el Bergantiños en O Pote que había dejado más dudas que certezas. En Viveiro, al menos durante una parte importante del encuentro, aparecieron mecanismos diferentes.
Javi Vázquez formó con Lucas Díaz; Migue Leal, Edgar Pujol, Ger Nóvoa, Saúl García; Fabio González, Jesús Bernal; Endika Buján, Unai Ropero, Dani Ojeda y Roberto Arroyo.
Una de las novedades estuvo en el centro del campo, donde coincidieron Fabio González y Jesús Bernal. Por fuera, Saúl García ocupó el lateral izquierdo.
Pero más que los nombres, lo significativo estuvo inicialmente en el comportamiento colectivo. El Racing quiso defender hacia delante.
Nada más comenzar ya sometió al Castilla a una primera oleada de llegadas. Roberto Arroyo y Fabio participaron en una triple ocasión que obligó a Quetglas a intervenir varias veces y conceder saques de esquina.
No era únicamente una cuestión de empuje. Los verdes trataron de impedir una salida cómoda del filial y buscaron recuperar el balón cerca de su portería.
Bernal convierte la presión en gol
El primer tanto fue probablemente la acción que mejor explicó ese plan.
Jesús Bernal robó en la frontal y finalizó inmediatamente la jugada. Su disparo terminó superando al guardameta madridista para colocar el 0-1 en el minuto 14.
El Castilla también demostró rápidamente que podía hacer daño cuando conseguía superar esa primera presión.
Antes ya había avisado Pol Fortuny, obligando a Lucas Díaz a responder con una buena intervención, y después del gol adelantó líneas y empezó a tener mayor presencia cerca del área racinguista.
Álvaro Leiva empató en el minuto 22 mediante una acción individual.
Ahí llegó uno de los momentos interesantes del ensayo racinguista. En lugar de retroceder definitivamente después del 1-1, el Racing volvió a elevar la intensidad y a buscar robos cerca del área contraria.
Saúl encuentra a Arroyo y el Racing recupera el mando
El segundo tanto tuvo una elaboración distinta.
El Racing movió el balón hasta generar el espacio y Saúl García apareció en zona ofensiva para asistir a Roberto Arroyo, que definió ante Quetglas en el minuto 33.
El 1-2 permitía a los verdes alcanzar el descanso por delante después de haber sido capaces de adelantarse, asumir la reacción madridista y volver a golpear.
Más que el marcador, la primera mitad dejó una señal concreta: cuando el Racing pudo presionar alto y jugar con ritmo después de recuperar, fue capaz de generar problemas a un Castilla preparado para salir con el balón desde atrás.
El 1-3 estuvo cerca
La reanudación mantuvo inicialmente ese escenario.
Entraron César Fernández, Eric Monjonell y Azael García por Lucas Díaz, Edgar Pujol y Unai Ropero, pero el Racing todavía tuvo oportunidades para abrir brecha.
Endika Buján dispuso de una ocasión y poco después fue Dani Ojeda quien estuvo cerca de marcar. Illia, portero del Castilla durante la segunda mitad, evitó el tercer gol ferrolano.
Ese pudo ser uno de los puntos de ruptura del encuentro.
El 1-3 no llegó y el partido comenzó posteriormente a perder el ritmo elevado que había tenido durante buena parte de la primera mitad.
Cuando la presión ya no llegó igual
Con las sustituciones y el paso de los minutos, el Racing fue perdiendo capacidad para instalarse arriba.
El Castilla comenzó a encontrar más espacio, a tener posesiones más prolongadas y a jugar progresivamente más cerca del área verde. Era otro partido.
La presión que había permitido al Racing recuperar arriba durante el primer tiempo ya no aparecía con la misma continuidad y las posesiones ferrolanas duraban menos. El filial madridista aprovechó ese cambio de escenario para ir aumentando su presencia ofensiva.
Javi Vázquez continuó repartiendo minutos y el encuentro dejó además dos apariciones relevantes.
Álvaro Ramón disputó sus primeros minutos de esta pretemporada después de no haber podido participar en los dos encuentros anteriores, mientras que David Osei volvió a tener una oportunidad durante su periodo de prueba con el Racing.
El Castilla acaba empujando al Racing hacia atrás
El último cuarto de hora confirmó el cambio de tendencia.
El Racing tuvo cada vez más dificultades para alejar el balón de su campo y el Castilla comenzó a amenazar con mayor frecuencia. Hasta que apareció Manu Serrano.
El futbolista madridista consiguió el 2-2 en el minuto 79 y convirtió los minutos finales en un ejercicio de resistencia para los verdes. El Castilla buscó incluso completar la remontada, pero el marcador ya no volvió a moverse.
El Memorial debía decidirse desde los once metros.
Los penaltis cambian el ganador, no la lectura
Monjonell y Azael convirtieron los dos primeros lanzamientos racinguistas y el Castilla respondió.
Después llegó el primer giro de la tanda: Illia detuvo el penalti de Álvaro Ramón. Liberto puso posteriormente por delante al filial y Ger Nóvoa tampoco consiguió convertir su lanzamiento.
Manex Rezola cerró la tanda con el 4-2.
El trofeo se quedó del lado madridista, pero para el Racing probablemente resulte más relevante otra cuenta.
El equipo mostró durante una parte importante del encuentro una forma concreta de competir: presionar arriba, recuperar cerca del área rival y atacar rápido. También comprobó la otra cara de la moneda: cuando dejó de poder sostener esa intensidad, el Castilla le obligó a defender muchos metros más atrás.
A estas alturas de pretemporada, ahí está posiblemente la lectura más útil. Hay mecanismos que empiezan a aparecer, pero todavía queda trabajo para conseguir que duren mucho más que un tramo del partido.
El duelo de Viveiro marcó además el ecuador del calendario de seis amistosos diseñado por el Racing para preparar la nueva temporada, después de los encuentros ante Villalonga y Bergantiños.
Los datos que deja el partido
El Racing comenzó el encuentro con Lucas Díaz; Migue Leal, Edgar Pujol, Ger Nóvoa, Saúl García; Fabio González, Jesús Bernal; Endika Buján, Unai Ropero, Dani Ojeda y Roberto Arroyo.
Durante la segunda mitad participaron también César Fernández, Eric Monjonell, Azael García, Álvaro Ramón, Joel Tenreiro, Rubo, Lucas Camba, Adrián Martínez, Álex González Bermejo y David Osei.
Los goles racinguistas llevaron la firma de Jesús Bernal, en el minuto 14, y Roberto Arroyo, en el 33. Álvaro Leiva había establecido el 1-1 en el 22 y Manu Serrano cerró el 2-2 en el minuto 79.
Con el empate al término del tiempo reglamentario, el Memorial se resolvió desde los once metros. Monjonell y Azael convirtieron sus lanzamientos, mientras que Illia detuvo el de Álvaro Ramón y Ger Nóvoa no pudo marcar el suyo. El Castilla terminó imponiéndose 4-2 en la tanda.







