LA CONTRACRÓNICA | Al play-off de la estabilidad

once sin titulares ni suplentes
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El Racing consolida su candidatura a ser un equipo estable, fiable y adaptado a circunstancias y ambientes. Su goleada en Las Rozas de Madrid es un capítulo más de su excelente momento liguero. Y es evidencia de que la fórmula Larraz ha dado resultado. El técnico zaragozano, fiel a unos principios, supo dar el golpe de timón tranquilo cuando el equipo lo precisaba, dando descanso a unos y oportunidades a otros, simplificando juego, buscando el once tipo más adecuado y ajustando objetivos en el partido a partido.

En toda liga con malas derivas siempre hay, o debe haber, un partido espoleta. Un partido que encienda las luces de aviso pertinentes. El año pasado fue la (sonrojante) derrota de Paiosaco. En la presente campaña fue el 0-3 ante el (potente) At. Baleares. O más bien esa derrota matutina del día después al Centenario resultó la gota que colmó el vaso amargo. Muchos decíamos por esas fechas que el rumbo del Racing no era nada halagüeño. Ya vimos películas así en 2009-10 y en 2017-18. Tuvimos y tenemos suficiente.

El Racing de las primeras siete jornadas (lo mismo que en la pretemporada) jugaba muy poco y básicamente a nada. No le ganaba a nadie. Y corría el riesgo de no poder salir del pozo. No había (ni hay) plantilla para el play-off de ascenso, lo cual no quiere decir que alcanzarlo sea misión imposible o proyecto desechable. Pero sí había mimbres para mucho más de lo que se veía en esos primeros compases del campeonato. El viraje demandado llegó con la victoria en Oviedo. Y ya todo cambió. Larraz puso las piezas convenientes en la función procedente, sentó estrellas del cielo y puso al equipo en el suelo firme de la realidad. Y construyó un equipo. Que empezó a ganar, y no solo partidos. Sino confianza en sí mismo. Y empezó a transmitir. Sin espectacularidad. Pero con solvencia y mucho mejor saber estar.

Aunque el Racing sigue encajando más de lo deseado, ganó en solidez y conceptos defensivos. Porque ahora el equipo (todo él) defiende más y, sobre todo, mejor. Y saca mejor partido a sus argumentos de ataque. Y petróleos. Y recursos. Juan Antonio pelea y obtiene de vez en cuando premio en forma de goles. Joselu está que se sale en modo compromiso y se sitúa a día de hoy a 17 tantos de igualar a Pablo Rey como máximo goleador absoluto de la historia verde. El otro día Álex López apareció por fin marcando un golazo de bandera. Y en estas últimas semanas venimos siguiendo con ilusión y buenas sensaciones el trabajo, sobre todo el trabajo, de hombres como Tavares o Rodellar. 

Diría el clásico, este equipo es una piña. Sabe mucho mejor lo que quiere y adonde desea/puede llegar. Tiene una capacidad de reacción imposible de ver al comienzo de liga. Aguanta las adversidades con nota. Y, por momentos, es (a veces muy) superior a sus rivales. Está en Segunda B y ya demuestra que es de Segunda B. 

Como dijo el míster el otro día, a seguir sumando para alcanzar cuanto antes los 45 puntos. Y luego, si se tercia, ya se verá. 


Foto: Once inicial del Racing ante el Oviedo B | https://www.futbolasturiano.es/

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