Estudiantil y Fisterra empatan a carencias

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El duelo de ascendidos al subgrupo A del grupo I de Tercera División deparó un fútbol que, precisamente, retrotrajo alevocó en el espectador el balompié de categorías más bajas por deficiencias colectivas que ya son difíciles de apreciar en el cuarto nivel del fútbol español.

Los visitantes se adelantaron gracias a un penalti transformado por Juan de Dora y los emigrados de Loimil igualaron en la recta final, en la que tras haber sido inferiores durante un tercio del choque, pudieron haber remontado. El ex racinguista Álex Ramos fue el mejor del primer tiempo.

El partido comenzó animado. A los cuatro minutos estuvieron a punto de adelantarse los de A Costa da Morte. Eloy se plantó delante de Santiago, pero el meta estuvo más acertado al rechazar el disparo del ex jugador del Narón, del Somozas y del As Pontes. No era el día del punta de Culleredo, pues a los nueve minutos debió abandonar el sintético para dejar su puesto a Bilal en la que sería la única sustitución de su equipo. Jaime Sánchez hizo una reestructuración en la banda derecha y el partido tuvo que volver al inicio, tomar un nuevo arranque y empezar a madurar al filo de la media hora. Hasta ese instante el fútbol se volviera inconexo. Rubén Márquez se alejaba del área rival para recoger un balón en el círculo central en un ataque posicional, Breixo se desubicaba por la posición de Bilal, los centrocampistas recorrían líneas desconocidas, que volvían el juego impreciso a fuerza de porfiar en el desorden. Por eso, la solución más recurrente se redujo al disparo lejano. Álex Ramos lo intentó primero, poniendo en apuros a Santiago. La respuesta local la dio Oli. El lateral izquierdo había corrido por una autopista sin que nadie lo viera, mientras su equipo cargaba de hombres el ataque por la derecha. De repente, un movimiento de medio volante clásico facilitó un cambio de orientación escalonado. El visionario fue Manu Rodríguez, que sirvió un pase de oro al lateral. Oli entró en el área para recibir y, ante la media salida del reaparecido Iván Bouzón, hizo bueno el dicho que pone en cuestión la fuerza sin control. El pelotazo, más propio de un despeje, acabó siendo rechazado por el portero. El meta visitante volvió a salvar a su equipo en el minuto 35. Un ex racinguista, Moreira, se encargó de sacar un libre directo a media distancia. Lo hizo por el centro, el balón hizo un extraño mientras volaba por el área pequeña y, aun así, Iván Bouzón tuvo tiempo para modificar la posición de los puños, despejando el bólido por encima de la portería. El Fisterra se estiró en el final de la primera mitad. Álex Ramos, con un golpe franco que curvó para salvar los pies de la barrera, y Herbert, que chutó también a ras de suelo por el centro, obligaron a intervenir con eficacia a Santiago.

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El segundo tiempo comenzó con dos ocasiones de Juan de Dora en las que no apuntó como quisiera. El juego se inclinaba hacia la portería local. Superada la hora de juego, Aarón Fernández, que acudiera a rematar un saque de esquina, rondó el gol al aprovechar el balón que había caído cerca de su posición. El meta local hizo lo imposible para salvar el gol y pudo rechazar gracias a sus reflejos. Cuatro minutos después, en el 66, Manu Rodríguez derribó groseramente a Cespón en el área delante de las narices de Extremadura Hernández. Juan de Dora se desquitó de los errores anteriores para abrir el electrónico. Santiago se lanzó a su izquierda y el balón fue para el lado opuesto. Cuando peor pintaban las cosas para el Estudiantil, los locales se rehicieron porque al Fisterra le entró el miedo a ganar y facturó la fatiga de tantos minutos sin relevos. Jaime Sánchez no tuvo recursos para evitar el paso atrás, el falso repliegue que no fue capaz de responder a las transiciones del oponente. Mani Rodríguez, el culpable del penalti, emergió como el hombre del partido. Se echó el equipo a sus espaldas y empezó a repartir juego. En el minuto 80, tras una jugada individual en la que llevó el cuero hasta la línea de fondo, regaló un pase a Sebas, pero este mandó la pelota a los nubarrones que cubrían la noche compostelana. Rubén, en la anterior llegada de los locales, había hecho algo parecido. En el minuto 83, tras un córner directo que estuvo a punto de embocar Suso, ex del Somozas, llegó el empate. Iván Bouzón había desviado el lanzamiento por encima del larguero provocando otro córner desde su derecha. El nuevo lanzamiento fue más largo y abierto, Trapero entró con toda su potencia al segundo palo y cabeceó a las mallas. El Fisterra desapareció definitivamente tras el tanto. Pudo ser peor para los del “altar del sol”. Un error en la salida de balón acabó en un robo con pase a Manu Rodríguez, cuyo disparo acabó en la red. Sin embargo, y correctamente, Vilar Álvarez había levantado el banderín. Una salida intempestiva del meta visitante estuvo a punto de costarle el segundo. Aún habría otra más, pero el tercer grave error forastero de los últimos siete minutos fue subsanado por el cancerbero, que salvó el uno contra uno ante Manu Rodríguez, robándole la gloria de poner su nombre, y con letras gordas, a una remontada que no se produjo.

DOMINGO 20/12/2020 (17,00) Campo: SANTA ISABEL (100)

AG. ESTUDIANTIL : 1 – S.D. FISTERRA : 1 (0‑0)

ETT : Santiago; Paco, Trapero, Toño, Suso, Oli; Vilas (Emilio D), Manu Rodríguez, Moreira (Sebas 55’), Jacobo (Anxo 55’); Rubén. Ent. Gelucho. (Banco: Berdullas (g); Pablo Roca; Fidalgo; Salgado; Edu Otero).

FIS : Iván Bouzón; Breixo, Aarón Fernández, Nathaniel, Pablo Vigo; Herbert, Álex Ramos, Julián, Juan de Dora, Cespón; Eloy (Bilal 9’). Ent. Jaime Sánchez. (Banco: Julián Couto (g); Dani Martínez; Dani Marcote; Isaac; Marcote).

Goles: 0-1 Juan de Dora 68’(p); 1-1 Trapero 83’.

Árbitro: Extremadura Hernández (Galicia-Vigo). Auxiliares: Vilar Álvarez y Rivera Gores.

Amonestaciones: TA: Suso 13’; Aarón Fernández 34’; Toño 41’; Emilio 65’; Manu Rodríguez 67’; Julián 71’; Juan de Dora 75’; Rubén 75’; Santiago 90’; Hertbert 90’; Nathaniel 90’.

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