⚔️ Intensidad, orgullo y tensión en un duelo con sabor a Galicia
No hubo goles, pero sí fútbol de raza, orgullo y mucho acento gallego. Fabril y Bergantiños firmaron un empate sin tantos en un derbi vibrante de Segunda Federación que tuvo de todo menos acierto. El filial deportivista dominó el balón, el equipo de Carballo resistió con carácter y Canedo volvió a erigirse en muro infranqueable.
🌊 El Fabril domina, el Bergantiños resiste
Desde el primer minuto se respiraba ambiente de derbi. Gradas con mezcla de colores, duelos cuerpo a cuerpo y ritmo altísimo. El Fabril de Manuel Pablo quiso marcar territorio desde la posesión y el empuje por las bandas, con Iker Vidal y Domínguez abriendo campo y Bil Nsongo buscando el gol que no llegaba.
El Bergantiños, bien plantado por Simón Lamas, se mantuvo firme atrás, con Fito y Pastor despejando todo lo que pasaba por el área. La primera mitad tuvo más intención que ocasiones, pero dejó claro que ninguno estaba dispuesto a ceder terreno.
🧱 Canedo, el héroe del muro carballés
El segundo acto fue un monólogo del Fabril, que apretó los dientes y se volcó sobre la portería visitante. Areosa, Ferreiro y Estévez dieron aire fresco al ataque, pero se toparon una y otra vez con un inspirado Canedo, que sostuvo a los suyos con varias intervenciones de mérito.
El palo también se alió con el Bergantiños: un zapatazo cruzado de Quique Teijo en el 87’ rozó el gol y desesperó a la afición local. Marru y Darío intentaron la réplica en las contras visitantes, pero Hugo Ríos apenas tuvo que intervenir.
⚖️ Empate con orgullo y sabor a derbi
El marcador no se movió, pero el choque dejó huella. Fue un derbi gallego de los de verdad: con pierna fuerte, emoción en cada balón dividido y respeto mutuo entre dos equipos que se conocen demasiado bien.
El Fabril se queda con la sensación de haber merecido más, mientras que el Bergantiños se marcha satisfecho con un punto trabajado y un mensaje claro: en Carballo hay equipo para pelear con cualquiera.
🏟️ Disputado en el Campo Arsenio Iglesias de Abegondo

El encuentro se vivió con ambiente de gala y un gran número de aficionados en las gradas, con presencia destacada de seguidores de ambos conjuntos. El escenario, templo del fútbol formativo deportivista, fue testigo de un nuevo capítulo de rivalidad gallega que volvió a dejar claro que la Segunda Federación también se juega con alma.
🔜 Lo que viene
Los de Manuel Pablo buscarán reencontrarse con la victoria el próximo sábado ante el Sámano, mientras que el Bergantiños intentará aprovechar el impulso anímico para seguir escalando posiciones ante el Astorga en As Eiroas. Galicia respira fútbol y la Segunda Federación sigue demostrando que sus derbis son puro espectáculo.







