🔥 La directiva celeste asume que no hay escapatoria: antes del 30 de junio tendrá que salir una figura importante para evitar el desastre financiero.
⚠️ La plantilla más cara de la historia… y la más difícil de mantener
En Vigo suena la alarma. Los despachos de A Sede echan humo y las calculadoras no dejan de sumar. Con un gasto récord en plantilla que supera los 84 millones de euros, el RC Celta afronta una temporada que puede dejar un agujero cercano a ocho millones.
La presidenta Marián Mouriño lo ha reconocido sin rodeos: “Cada año tenemos que vender para sobrevivir”. La situación económica del club celeste, pese a los ingresos por los traspasos recientes, sigue al límite.
📉 Las cuentas no cuadran ni con las ventas millonarias
Las salidas de Tasos Douvikas, Jonathan Bamba y Fer López dejaron cerca de 40 millones brutos, pero entre amortizaciones, comisiones y derechos de terceros, el dinero real que llegó a Vigo fue mucho menor.
El club necesitaba ingresar 32 millones netos para salvar el ejercicio anterior… y se quedó corto. Ahora, el margen de error es nulo.
🚪 Una gran venta, cuestión de supervivencia
Antes del 30 de junio, el Celta deberá traspasar a uno o varios jugadores clave para cuadrar las cuentas. Los nombres que suenan con más fuerza son Fran Beltrán, Luca de la Torre y Tadeo Allende, además de posibles salidas de Carles Pérez o Unai Núñez, dos futbolistas con salarios elevados y poco protagonismo.
En el club ya se asume que la “operación salida” será inevitable si se quiere evitar un nuevo informe negativo de LaLiga.
🎯 El plan de Mouriño: reducir el gasto a toda costa
El objetivo a medio plazo es rebajar el gasto en plantilla hasta los 70 millones. Para lograrlo, la presidenta planea una limpia progresiva: rescindir contratos pesados, colocar cedidos y ajustar el límite salarial para dejar de depender cada verano de una venta dolorosa.
Mientras tanto, los aficionados celestes miran con preocupación hacia el mercado: otro verano de despedidas parece inevitable.
💬 En resumen
El Celta vive una cuenta atrás económica. Si no entra dinero antes del 30 de junio, el club podría verse forzado a sacrificar a una de sus estrellas para seguir respirando.
Los números no mienten… y el tiempo se agota ⏳







