Un central que se ha ganado el puesto
El Deportivo de La Coruña ha arrancado la temporada con paso firme, y uno de los nombres propios del momento es Dani Barcia. El defensa de Cambre se ha consolidado en la zaga de Antonio Hidalgo, convirtiéndose en un fijo en las alineaciones y transmitiendo seguridad a la afición blanquiazul.
El secreto del vestuario coruñés
Barcia no ha dudado en destacar el cambio que ha supuesto el nuevo cuerpo técnico. Según el central, la intensidad en los entrenamientos y la mentalidad renovada han sido claves para explicar este sólido inicio liguero: “Cada sesión es distinta, el míster pide mucho y nosotros estamos respondiendo. El trabajo en grupo está marcando la diferencia”.
Una pareja de centrales con lazos inesperados
En los últimos encuentros, el joven jugador ha compartido línea defensiva con Miguel Loureiro, un refuerzo que se ha adaptado de inmediato. Más allá del césped, ambos comparten algo especial: un vínculo familiar. “Con Miguel somos casi de la misma aldea. Nuestros padres se conocen de toda la vida y resulta que hasta nuestras abuelas eran primas. La conexión dentro y fuera del campo es total”, confesó Barcia.
El Dépor, con hambre de más
El equipo coruñés vive un gran momento, pero dentro del vestuario nadie quiere confiarse. La consigna es clara: mantener la intensidad, seguir sumando puntos y mirar de frente al gran objetivo del curso: volver al fútbol profesional por la puerta grande.







