El equipo de Simón Lamas firma una gesta heroica ante el Real Valladolid Promesas (1-0) jugando casi todo el encuentro en inferioridad. Marru decidió con un gol de oro y Canedo se erigió en muralla bajo palos.
💥 Un inicio cuesta arriba y una expulsión tempranera
El Bergantiños FC vivió un arranque de partido digno de guion dramático. Apenas habían transcurrido 15 minutos cuando Peña vio la segunda amarilla y dejó a los de Simón Lamas con diez. Todo parecía en contra, pero el conjunto de As Eiroas sacó el carácter que le caracteriza. Orden, solidaridad y fe fueron las armas para resistir el empuje inicial del filial vallisoletano.
Mientras el Promesas intentaba hacer valer su superioridad numérica, los gallegos se aferraban a cada balón dividido como si fuera el último. Canedo, imperial, frustró dos ocasiones claras que pudieron cambiar el destino del encuentro.
⚙️ El Bergan se rearma y golpea con corazón
Tras el descanso, el Bergantiños dio una lección de resistencia táctica y alma competitiva. El equipo no solo aguantó, sino que fue creciendo en confianza. La presión alta comenzó a incomodar a los pucelanos, que se fueron diluyendo con el paso de los minutos.
El premio al esfuerzo llegó en el 68’. Una jugada trenzada por la derecha terminó con el balón en los pies de Marru, que no perdonó. El atacante rojiblanco fusiló a Aceves y desató la locura en As Eiroas. 🔥
🧱 Canedo, el muro; Marru, el héroe
Si el gol de Marru encendió la grada, las intervenciones de Canedo la mantuvieron en éxtasis. En el tramo final, el guardameta del Bergan voló literalmente para evitar el empate en dos remates consecutivos de Carvajal y Esteban. Fue el símbolo de un equipo que no se rinde ni con diez.
Simón Lamas lo celebró como lo que fue: una victoria de equipo, de bloque, de compromiso. El Bergantiños se lleva tres puntos de oro que le colocan en zona media-alta y refuerzan la moral de un vestuario que empieza a creer en grande.







