El Trofeo Concepción Arenal ya tiene nuevo dueño
El Celta Fortuna se llevó con autoridad la sexagésima edición del histórico torneo en A Malata, donde el filial celeste no solo levantó el trofeo, sino que dejó claro que llega al inicio de liga con pólvora, frescura y descaro. Frente a ellos, un Racing Club de Ferrol desbordado, sin alma y que volvió a mostrar las mismas dudas que en el resto de partidos de la pretemporada.

Un arranque sin miedo y con hambre de gloria
Los pupilos de Fredi Álvarez salieron al césped convencidos de que podían tumbar al anfitrión. Con presión alta, intensidad y combinaciones rápidas, el Fortuna no tardó en desnudar las debilidades de la defensa verde. Álvaro Marín y Óscar Marcos fueron los primeros en encender las alarmas, generando ocasiones y exhibiendo la chispa que tanto ilusiona en Vigo.
Mientras el Racing buscaba a Álvaro Juan por derecha consiguiendo llegadas y centros de mérito y a Jairo como única referencia ofensiva, el coruñés gozó de la mejor oportunidad para los verdes durante la primera mitad. Escobar, muy peleón pero desaparecido en el remate, tampoco se mostró como un delantero eficaz. El filial celeste mostró personalidad y carácter, tocando el balón con criterio y jugando como si fueran locales durante casi toda la primera mitad.


Antañón abre la fiesta y Milla sentencia con un doblete de lujo 🎯
Nada más arrancar la segunda parte, el Celta Fortuna golpeó primero. Antañón cazó un balón suelto en el área y silenció a A Malata con el 0-1. El gol fue un jarro de agua fría para un Racing que se desmoronó poco a poco.
El show celeste lo cerró Milla, que en apenas diez minutos firmó un doblete de bandera: primero con un zapatazo que levantó al banquillo y después con una definición que dejó KO al rival. Los aplausos de la afición olívica contrastaron con la estampida de seguidores ferrolanos antes del pitido final.

El Racing, hundido; el Fortuna, en modo cohete 🚀
Con el 0-3 en el luminoso, el Racing de Pablo López quiso pero no pudo. Ni los cambios ni la reaparición de Álvaro Giménez fueron capaces de rescatar a un equipo sin ideas y con una afición desesperada. Escobar erró un remate en ventaja que se marchó fuera y poco más apretó el conjunto verde a un filial celeste que manejó a su antojo hasta el final.
Mucho habrá de mejorar este Racing que se pudo ver hoy sobre el maltrecho césped de A Malata, si quiere empezar con buen pie la competición oficial ante el Talavera en A Malata el próximo Domingo (12:00 h). Por contra el Celta Fortuna parece tener afinados sus instrumentos y buscará volver a tocar la melodía de la victoria en el Ruta de La Plata ante el Zamora el próximo sábado.







