🏆 Una final que terminó en vergüenza
Lo que debía ser una fiesta del fútbol base se convirtió en un auténtico escándalo. Este domingo, en el estadio de O Couto (Ourense), la final del torneo organizado por el Pabellón CF entre los cadetes del Real Madrid y el RC Celta terminó con gritos, empujones... ¡y hasta puñetazos! 😡
💥 El partido se fue de las manos en los últimos minutos
Con el Madrid ganando 2-0 gracias a los goles de Bryan Bugarín y Matías, el ambiente en el campo se tensó cada vez más. A falta de pocos minutos para el pitido final, dos jugadores —uno por bando— empezaron a encararse. Pero lo peor vino después: el portero blanco intervino con un golpe por la espalda que desató el caos. 👊
⚠️ Pelea colectiva y expulsiones por doquier
Tras ese primer puñetazo, todo explotó. Decenas de jugadores se vieron envueltos en una pelea a gritos y golpes, con entrenadores intentando frenar la avalancha de empujones. Varios futbolistas acabaron expulsados... y también un integrante del cuerpo técnico del Celta. 🟥🟥
🏁 El título quedó manchado por la violencia
El Real Madrid se llevó el trofeo, sí, pero la imagen del torneo quedó por los suelos. En lugar de aplaudir talento, los focos se los llevó una pelea impropia del deporte base. Lo que pasó en Ourense va a dar mucho que hablar… y no por motivos deportivos. 🚨
📸 El vídeo del escándalo ya circula por redes. ¿Consecuencias a la vista?







