La SD Compostela arrancó la temporada con victoria (2-0 ante el Barco) y ya apunta maneras de candidato al ascenso. Sin embargo, el fulgurante arranque dejó paso a un segundo tiempo lleno de sombras que invitan a la reflexión.
🔥 Inicio demoledor que asusta a la categoría
En apenas un cuarto de hora, los blanquiazules hicieron temblar al Barco. Primero fue Jorge Valín, que se vistió de delantero centro para abrir la lata con un golazo. Poco después, Antón Guisande deleitó a la grada con un regate de fantasía y un disparo imposible para el portero rival. El Compos arrancaba como un auténtico rodillo, desbordando por bandas y mostrando la pegada de un equipo grande.
😬 El apagón que encendió las alarmas
Cuando parecía que el partido podía acabar en goleada histórica, la intensidad compostelanista se diluyó. El Barco comenzó a ganar metros y a generar peligro con disparos lejanos, obligando a Álex Cobo a intervenir. La grada pasó del entusiasmo a la inquietud: el Compos concedía espacios y perdía el control del balón.
⭐ Credenciales de favorito… con tarea pendiente
El triunfo es innegociable y el marcador refleja un inicio esperanzador. Pero el contraste entre los primeros 15 minutos y el resto del partido deja claro que aún queda mucho por ajustar. El Compostela mostró por qué es señalado como aspirante número uno al ascenso, aunque también evidenció lagunas que no puede repetir si quiere cumplir su objetivo.
📌 Lo que viene
La Esedé suma sus tres primeros puntos y ya piensa en la próxima jornada frente al CD Boiro, donde tendrá que confirmar si es capaz de mantener el ritmo de candidato durante los 90 minutos.







