Dos mazazos en forma de lesión
El filial celeste arranca la temporada con una losa enorme. Vicente de Andrade y Quique Ribes, las dos torres destinadas a sostener la zaga, estarán KO durante meses. El vestuario lo vive como un golpe casi imposible de encajar.
Vicente, condenado a otro calvario
El central portugués vuelve a caer en el peor de los fantasmas: una nueva rotura del ligamento cruzado. Apenas había podido jugar desde su llegada y ahora se ve obligado a pasar otra vez por quirófano. Una temporada en blanco que desata la preocupación en Vigo.
Quique Ribes, de ilusión a pesadilla
El ex del Real Madrid Castilla había deslumbrado en pretemporada, pero un serio problema en el tobillo lo aparta también durante meses. La operación ya es un hecho y el regreso no tiene fecha. El impacto en el equipo es demoledor: dos pilares caídos en pleno inicio.
Ndiaye, la esperanza que aún no llega
La única buena noticia para Fredi Álvarez podría ser Seyni Mbaye Ndiaye, internacional senegalés que ya tiene alta médica pero sigue pendiente del visado. El técnico confía en que aterrice cuanto antes porque la necesidad en defensa es extrema.
El juvenil Anxo, ascenso forzado
Sin apenas margen, el técnico ha tenido que echar mano de Anxo Rodríguez, juvenil que ha dado la cara en pretemporada y que ahora deberá asumir galones en una situación límite. “Es un reloj, siempre cumple”, confiesa Álvarez, aunque la presión será máxima.
Un inicio con el corazón en vilo
El Fortuna, que había dejado buenas sensaciones en el césped, se enfrenta ahora a un escenario temido: jugar con la defensa cogida con alfileres. Vigo contiene la respiración mientras espera que la enfermería no siga engordando y que el filial logre resistir este vendaval.







