Un episodio insólito tras el empate en Segunda RFEF desata un terremoto institucional entre gallegos y castellanos, con versiones opuestas y una investigación ya en marcha.
Un postpartido que pasó del análisis táctico al caos
Lo que debía ser una rueda de prensa rutinaria tras el Coruxo–Real Ávila (1-1) se transformó en una escena impropia del fútbol profesional. Según diversas informaciones difundidas por medios gallegos, el entrenador visitante, Marc García Puig, habría protagonizado un incidente físico con un directivo del club local, que se encontraba en silla de ruedas.
El episodio habría ocurrido en la sala de prensa del estadio de O Vao, minutos después de completarse un duelo que terminó con un penalti tardío del Coruxo para sellar el empate.
La secuencia del altercado: preguntas, tensión y un gesto que desató la alarma
De acuerdo con las primeras versiones, el técnico abulense habría reaccionado con visible enfado a una pregunta realizada por un miembro del área de comunicación del Coruxo. La tensión fue en aumento hasta que, ya fuera de micrófonos, se habría producido una acción que terminó con el directivo en el suelo y requiriendo asistencia sanitaria.
Fuentes locales señalan que una ambulancia trasladó al afectado al Hospital Álvaro Cunqueiro, donde se le atendió por un episodio agudo de ansiedad derivado del sobresalto.
Todo esto sucedió en un partido en el que García no podía dirigir desde el banquillo por sanción y se encontraba ubicado en una cabina habilitada por el club anfitrión. Durante el choque ya se vivieron roces verbales con parte del público, aunque sin mayores consecuencias.
El Real Ávila niega rotundamente la acusación
Pocas horas después de que se hicieran públicas las informaciones, el Real Ávila reaccionó con un comunicado contundente. El club defendió la profesionalidad de su entrenador y aseguró que el incidente nunca existió.
“El club rechaza por completo los hechos descritos, que carecen de fundamento. Testigos presentes en el lugar confirman que no se produjo ninguna agresión”, expuso la entidad en su versión oficial.
Además, reivindicó la trayectoria “impecable” del técnico tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Un fin de semana intenso para un Ávila en plena lucha por el ascenso
El incidente llega en un momento delicado para el conjunto encarnado. El equipo todavía digiere la eliminación en Copa del Rey ante el Rayo Vallecano, que les apartó del sueño de dar la campanada en la prórroga.
En Liga, el empate en O Vao frenó su intento de regresar a la zona de playoff. La tensión competitiva, sumada a la exigencia del calendario, no hace sino elevar la temperatura en torno al cuadro abulense.
El Coruxo mantiene silencio institucional… por ahora
Mientras el club gallego evita pronunciarse oficialmente a la espera de recopilar información interna, el entorno del club ya pide “máxima claridad” y recuerda que el episodio se habría producido en un espacio del que existen cámaras y testigos.
Todo apunta a que en los próximos días podría abrirse un expediente interno o incluso disciplinario a nivel federativo, dependiendo del resultado de las pesquisas.
Un duelo tenso que deja más titulares fuera del campo que dentro
Lo vivido en O Vao trasciende la crónica deportiva. En una categoría como la Segunda RFEF, donde la convivencia entre clubes suele ser cercana y el ambiente familiar, un episodio de estas características genera un impacto incluso mayor.
Ambos clubes defienden versiones opuestas, y la investigación será clave para determinar si estamos ante un malentendido elevado de tono o ante un caso que exija sanciones ejemplares.
Lo cierto es que el fútbol español suma un nuevo capítulo polémico en un fin de semana ya cargado de tensión.







