Que te den a elegir entre Guatemala y Guatepeor no suele ser la mejor de las opciones. Sin embargo, ésta parece ser la dualidad que se ha instalado en muchas ruedas de prensa.
Tenemos por otro lado al padre del ex racinguista Laro Setién o a su ex segundo, Eder Sarabia quienes, sin ser santos de mi devoción, mantienen un discurso uniforme. Pueden perder 0-4 y salir a sacar pecho o ganar 6-1 e irse enfadados.
El problema llega cuando los principios fluctúan. El día que ganas por un destello te sirve ganar feo y el día que pierdes pero diste muchos pases en campo propio e hiciste muchos “centros laterales” te ves justificado en la derrota.
Hablemos de los centros laterales, coj… ya. Estaréis todos de acuerdo en que cuando Bielsa o Sampaoli dicen gestionizar, valorizar o el trámite con acento argentino suena mucho mas académico que David Vidal preguntando cuánto mide la portería.
Llevo meses escuchando lo de centros laterales. Básicamente, para los que no tenemos ni idea: centrar desde un lado. Vaya, el noventa y cinco de los centros en cualquier partido. El diferencial, creo yo, no es si son laterales, en ángulo recto o perpendiculares. Es que alguien los remate.
Y el Racing de Ferrol en cada partido centra decenas de veces, después de dar varios pases, con los centrales, que siempre son más altos que nuestros delanteros, perfectamente prevenidos y con el centrador, casi siempre, mirando al suelo.
Vamos, centrar a boleo de toda la vida. Como cuando jugamos tu y yo y tu única preocupación no es que el centro vaya a su objetivo, sino que el balón se levante del suelo y no hagas el ridículo. Como sacar en volley con el único objetivo de pasar la red, así la bola se vaya fuera del estadio.
Las triangulaciones, el tocar el balón, debe servir para crear superioridad y espacios. Y si atacas en estático dando muchos toques y quieres centrar, debes tener rematadores que ganen la posición al rival. Que se muevan, salgan y vuelvan a entrar. Y eso no está sucediendo.
También existe la posibilidad de contratacar, o como lo llaman ahora, hacer transiciones rápidas ¿Os acordáis dl gol del Celta Fortuna? Dos toques, carrera, centrales corriendo atrás y remate de un atacante que corre en el sentido del balón – y no al revés, que es lo que estamos haciendo constantemente.
Si das quince toques, se abre el lateral y centra, siempre habrá un mínimo de seis rivales contra menos atacantes racinguistas. Y tampoco parece estar siendo una opción que un mediapunta filtre pases a la espalda de la defensa, por eso del famoso “bloque bajo”.
Aunque yo creo que no es cuestión de equipos metidos atrás, ya que por lo general nos atacan más de lo que atacamos nosotros. La triste realidad es que semana tras semana los centrales rivales son más rápidos que nuestros atacantes.
Ayer ganamos con una genialidad de Álvaro Juan, y de nuevo Parera podría ser considerado el mejor del partido. No sé cuánto hace que no metemos más de un gol en un partido.
Se ve que lo de los centros laterales no nos están funcionando. Un equipo que quiere estar arriba no puede permitirse, superado el primer tercio de campeonato, tener delanteros que no lleven más de dos goles.
No creo que el racinguismo demande ganar cada partido siete a cero. Ni siquiera jugar mejor que el rival. Creo que el racinguismo añora jugar hacia arriba con determinación. Que los centrales no sean los jugadores que más toques den (en paralelo). Que los extremos no reciban siempre de espaldas. Si nos cogen la espalda, nos la cogieron – nos la están cogiendo igual.
Que los mediocampistas sean capaces de anteponerse a los rivales, que ganemos algún balón dividido. No verlos siempre a trompicones y en dificultad. Doy, me abro, ofrezco pase, suelto y corro, miro hacia delante. Fácil. Gorostidi, Peña, Jairo, Tejera – macho, somos buenísimos. Pero muchísimo mejor que todo esto.
Que un extremo reciba un pase con metros para correr, me abro a banda, busco la carrera del compañero, centro y Giménez remata. La doy larga y entra el extremo contrario. Entra Gorostidi y mete al portero “pá dentro”. No se piden intangibles, se pide un poco de intensidad y velocidad en el juego. Y si perdemos, perdimos.
Y por favor, que cuando saquemos de banda a favor no acabemos siempre en problemas, que alguien se ofrezca y otro le dé opción, y que el que saca de banda se mueva un poco por si se la devuelve.
Creo que habría que recordar, como dijo Pepe Mel, que el futbol es un juego donde once señores intentan meter el balón en la portería rival. Todo lo demás es perder el tiempo.
Vamos Racing, sois muchísimo mejores que todo esto, y lo vais a demostrar.
PD: Team Azael forever.







