Los granates rozaron una victoria de mucho peso en Las Gaunas, pero terminaron conformándose con un empate ante la UD Logroñés (1-1) después de jugar más de medio partido en superioridad numérica. Luisao adelantó a los granates justo antes del descanso, pero el conjunto riojano encontró la igualada en una acción a balón parado que acabó con Reda Ergouai introduciendo el balón en su propia portería.
El punto tiene valor por el escenario y por el rival. La UD Logroñés llegaba como líder del Grupo 1 de Primera Federación después de ganar sus tres primeros partidos, pero la forma en la que se desarrolló el encuentro dejó al Pontevedra con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad grande.
Un Pontevedra con personalidad
El equipo de Rubén Domínguez salió con decisión y sin complejos ante un rival que había comenzado el campeonato a toda velocidad. El Pontevedra quiso tener la pelota y trató de instalarse en campo contrario, aunque durante buena parte de la primera media hora le costó convertir esa posesión en ocasiones claras.
La UD Logroñés amenazó primero en acciones de transición y a balón parado, pero el partido cambió de forma definitiva en el minuto 36. Yelko lanzó en profundidad sobre Luisao y el guardameta local Taliby salió tarde de su portería, derribando al extremo ecuatoriano. El colegiado mostró roja directa y dejó al líder con diez jugadores.
A partir de ahí, Luisao comenzó a encontrar espacios. Primero intentó una vaselina que se marchó alta, pero en el añadido de la primera parte ya no perdonó. Una transición conducida por Adrián Argos terminó con Ilias atrayendo rivales y dejando el último pase para Luisao, que cruzó el balón ante Fermín para firmar el 0-1.
El líder se rebela con diez
Con ventaja en el marcador y superioridad numérica, el escenario parecía ideal para que el Pontevedra controlase el partido tras el descanso. Sucedió lo contrario.
La UD Logroñés subió una marcha y obligó a Marqueta a aparecer muy pronto. El portero granate realizó una intervención de enorme mérito ante un cabezazo de Santana que parecía destinado a convertirse en el empate.
Rubén Domínguez introdujo a Jerin Ramos para intentar reforzar el control en el centro del campo, pero el conjunto riojano siguió transmitiendo peligro. La igualada llegó en el minuto 63, después de un córner provocado por una acción de Issman. El balón cerrado al área terminó golpeando en Reda Ergouai, que acabó introduciéndolo en su propia portería.
Superioridad sin premio
El 1-1 dejó al Pontevedra en una situación incómoda. Tenía un jugador más, pero el partido ya se había convertido en un intercambio mucho menos controlado de lo que exigía el contexto.
Los granates tuvieron más posesión y buscaron el segundo, aunque sin demasiada claridad. La ocasión más evidente llegó en un remate de cabeza de Mba dentro del área pequeña que no encontró portería. Mientras tanto, el Logroñés continuó amenazando cada vez que podía correr.
El Pontevedra apretó en los últimos minutos, pero no encontró la acción que desequilibrase definitivamente el encuentro. El 1-1 se mantuvo hasta el final y dejó una lectura doble: sumar en el campo del líder nunca es un mal resultado, aunque hacerlo después de jugar más de cincuenta minutos con uno más y ponerse por delante convierte el punto en una oportunidad perdida.
El equipo granate alcanza así los siete puntos después de cuatro jornadas y mantiene un inicio competitivo en su regreso a Primera Federación. La RFEF confirma el 1-1 como resultado definitivo del encuentro de la cuarta jornada.







