Javi Vázquez no quiere que la primera victoria de la temporada se convierta en una excusa para bajar la guardia. El técnico racinguista compareció antes del duelo contra el Barakaldo con un mensaje centrado en la estabilidad, la mejora y la necesidad de prolongar las buenas sensaciones ofrecidas ante el Real Unión.
Más que el resultado, Vázquez destacó lo que significó aquel partido en el crecimiento del grupo. El triunfo permitió superar algunas barreras mentales después de un inicio sin victorias y, sobre todo, dejó una imagen mucho más cercana a la que el entrenador pretende construir.
«Por primera vez en la competición vi un equipo que en todas las fases se acerca a lo que yo quiero».
Para el preparador madrileño, esa sensación tuvo incluso más valor que los tres puntos. El Racing fue reconocible, presionó con intención, atacó con mayor claridad y consiguió trasladar al partido parte del trabajo que venía desarrollando durante las primeras semanas del campeonato.
Un Barakaldo que exigirá otro paso adelante
Vázquez espera un encuentro muy diferente ante un Barakaldo al que considera uno de los equipos fuertes de la categoría. Destacó la continuidad del proyecto vasco y el trabajo acumulado de un conjunto que tiene perfectamente identificada su manera de jugar.
El entrenador racinguista espera un rival agresivo sin balón, dispuesto a saltar arriba en la presión y con tendencia a buscar rápidamente campo contrario cuando recupera la posesión.
«Atacan con mucha gente el área y te generan mucho estrés».
Por eso, el técnico tiene claro que repetir simplemente lo realizado ante el Real Unión puede no ser suficiente. El Racing necesitará mantener la intensidad, competir cada duelo y evitar desconexiones como las que permitieron al conjunto irundarra acercarse en el marcador durante los últimos minutos.
Vázquez reconoció que con el 3-0 de la pasada jornada el equipo se liberó demasiado pronto. Su consigna ahora es sencilla: el partido no termina hasta que lo indique el árbitro.
Endika Buján, ante su pasado
Otro de los protagonistas de la previa fue Endika Buján. El extremo se enfrentará a un club muy especial en su trayectoria, ya que se formó en el Barakaldo antes de continuar su carrera en el Athletic y recalar este verano en Ferrol.
Vázquez incluso bromeó sobre el reencuentro:
«Está desconvocado porque le puede pasar información al Barakaldo».
Más allá de la broma, el entrenador volvió a valorar el trabajo del atacante y especialmente su capacidad para repetir esfuerzos, presionar y aportar profundidad por banda. Para Vázquez, Buján ofrece exactamente una de las características que busca en sus extremos: verticalidad y capacidad para desequilibrar.
El Racing afrontará así su segundo encuentro consecutivo en A Malata con el objetivo de confirmar que la victoria frente al Real Unión fue algo más que un resultado aislado. El reto de Javi Vázquez pasa ahora por convertir aquella buena actuación en una línea de comportamiento estable.







