El club reduce la lista de refuerzos pese al aviso del entrenador
La irrupción de una joven promesa cambia todos los planes
Borja Iglesias y Bryan Zaragoza, en el limbo
¡Terremoto en Balaídos! 🌪️ Claudio Giráldez pidió refuerzos a gritos para la delantera, pero la dirección deportiva le bajó la persiana. Donde el técnico exigía tres fichajes, el club solo autoriza dos. ¿El motivo? Jones El-Abdellaoui ha revolucionado la pretemporada y ha tirado por tierra el plan inicial.
El niño maravilla descoloca al club 👶⚽
El extremo noruego de raíces marroquíes, fichado hace seis meses por algo más de 4 millones, ha brillado tanto en los entrenamientos que los jefes del club ya no ven necesario traer a dos extremos. “Con uno vamos más que sobrados si Jones mantiene este nivel”, aseguran fuentes internas.
Adiós al sueño de tres fichajes
Giráldez lo tenía claro: un '9' potente y dos bandas con desborde para encarar una temporada cargada. Pero el Celta le recorta las alas: ahora solo llegará un delantero y un único extremo. La prioridad es el atacante de área, aunque Borja Iglesias sigue lejos por el alto precio que exige el Betis.
💬 "Si no bajan sus pretensiones, no hay trato", repiten desde A Sede.
Bryan Zaragoza se aleja... pero no del todo 🧊👀
El extremo del Bayern, que jugó cedido en Osasuna, está en el radar pero casi fuera del alcance. Solo un giro inesperado podría devolverlo a España con la camiseta celeste. El Celta no tira la toalla, pero ya trabajan en otros perfiles.
Mientras tanto, Juan Cruz del Leganés sigue en la agenda, aunque el club madrileño se mantiene firme: 10 millones o nada. El Celta ofreció seis en total y no piensa subir más... a menos que se caigan las demás opciones.
Tiempo en contra: la temporada arranca en tres semanas ⏳
Sin fichajes cerrados y con el mercado frenado, la paciencia en Vigo empieza a agotarse. Quieren al menos una cara nueva antes del debut liguero a mediados de agosto. Pero todo apunta a que el verano será largo y con más tensión de la esperada.
🎯 El Celta apuesta por juventud, pero necesita pólvora arriba. Giráldez aprieta, la dirección deportiva recorta... y el tiempo vuela.






