
El conjunto ferrolano dominó de principio a fin y deja al Alondras en crisis de resultados tras una actuación sin alma.
🔥 Un inicio que marcó el rumbo
El choque comenzó con un Somozas desatado, decidido a imponer su ley desde el pitido inicial. En apenas cinco minutos ya había avisado con dos llegadas claras, una de ellas tras un error de Abel que dejó a Aldán solo ante Brais, aunque el delantero perdonó inexplicablemente. Pero el aviso no cayó en saco roto: al cuarto de hora, Jose culminó un mano a mano perfecto para abrir el marcador y poner tierra de por medio.
El Alondras, sin ideas ni ritmo, apenas encontraba líneas de pase y sufría cada vez que el Somozas pisaba campo rival. La fragilidad defensiva local se hizo evidente justo antes del descanso, cuando Jose firmó su doblete (0-2) tras una gran jugada colectiva que reflejó la diferencia de intensidad entre ambos equipos.
💥 Cambios, pero sin reacción
Consciente de la debacle, el técnico local movió el banquillo en el descanso con un triple cambio que pretendía reactivar al equipo. Entraron Javi Pereira, Guille y Guime, pero el guion apenas varió. El Somozas, bien plantado y con las ideas claras, supo aprovechar los espacios y Aldán sentenció el duelo en el 67’ culminando un contragolpe letal que desató la desesperación en O Morrazo.
El Alondras se volcó por orgullo más que por convicción, colgando balones al área sin apenas rematadores. Solo un cabezazo de Luismi (1-3, minuto 80) dio un mínimo consuelo a la afición, que terminó resignada ante la evidencia: el equipo atraviesa una preocupante falta de confianza.
😔 Tres jornadas sin ganar: alarma encendida
La derrota deja al Alondras encadenando tres jornadas sin conocer la victoria, con síntomas de agotamiento en todas las líneas. Lento en la circulación, endeble atrás y sin pegada arriba, el conjunto rojiblanco necesita un giro urgente para no descolgarse en la clasificación.
El Somozas, por su parte, se confirma como uno de los equipos más sólidos del grupo, con un fútbol vertical, eficaz y ambicioso que ilusiona a su afición y lo mantiene en la zona noble.
📉 Sensaciones opuestas
Mientras el Somozas celebra un triunfo de autoridad, el Alondras debe hacer autocrítica. La grada despidió al equipo con aplausos tibios y un mensaje claro: hay que reaccionar ya.