Primera parada en Inglaterra y primer tropiezo para los blanquiazules. Grieves castigó un fallo garrafal de Yeremay. El Dépor tuvo la pelota, las ganas... pero no el gol.
⚡ Un inicio con chispa que acabó en cortocircuito
El Deportivo aterrizó en Vicarage Road con actitud y ambición. El once inicial, con Helton, Barcia, Samu, y un Patiño muy activo en el centro del campo, mostró personalidad desde el primer minuto. Pero al otro lado estaba un Watford serio, intenso, que supo morder cuando tocaba.
El balón era gallego, pero el primer mordisco fue inglés. A los 20 minutos, Yeremay perdió una pelota en zona caliente, Grieves lo olió, lo robó y fusiló a Helton con sangre fría. El canario reclamó falta, el árbitro miró para otro lado. Polémica servida y marcador en contra.
🚫 Reacción sin veneno: dominio estéril hasta el final
Tras el gol, el Dépor no se hundió. De hecho, empezó a manejar los tiempos del partido, con una circulación sólida desde atrás y varias combinaciones por banda. Villares y Luismi aportaban ritmo, pero faltaba el cuchillo en el área.
Las más claras: un misil de Patiño desde fuera del área que hizo temblar las manos del meta inglés, y un disparo de Zaka que besó el palo. Pero el gol no llegó… ni siquiera en la más clara del segundo tiempo, cuando Yeremay se redimía con una gran internada pero perdonaba en el mano a mano.
🔄 Revolución desde el banquillo… pero sin impacto
Antonio Hidalgo lo intentó todo. En el 60’, entraron Mella, Quagliata, Herrera, Rubén, Arnau, Bouldini, Soriano y Petxa. El recién llegado Quagliata debutó con fuerza (y con amarilla incluida), y Mella agitó el ataque por banda. Pero el resultado no se movió.
Hubo control, sí. Posesión, también. Pero faltó punch, claridad y remate. El Watford se cerró bien y el cronómetro fue su mejor defensa.
🧠 Balance: buenas intenciones, mal final
El Dépor no hizo un mal partido. De hecho, por momentos fue superior. Pero los errores en partidos de este nivel no perdonan, y la falta de gol empieza a ser un problema. Hay materia prima, hay actitud, pero también hay mucho que ajustar.
La gira inglesa continúa y el siguiente examen será ante el Middlesbrough. Más exigente, más mediático… y perfecto para cambiar la narrativa.







