🛑 Camara le dio el golpe… y el Celta nunca se levantó
Un amistoso de pretemporada que debía servir para afinar engranajes acabó en un aviso en toda regla: el Vitória de Guimarães venció 1-0 al Celta de Vigo en un partido donde los de Claudio Giráldez mostraron más sombras que luces. El único gol del encuentro, obra de Camara en el 50’, bastó para tumbar a un equipo celeste que no logró traducir su dominio inicial en ocasiones reales.
🧊 De más a menos: el espejismo del buen arranque
Los primeros minutos fueron celestes. Iago Aspas, siempre con el guante en el pie, acarició el gol con un disparo desde el medio campo que sacudió el larguero. La presión alta, los cambios de ritmo y la fluidez en el toque daban sensación de control. Pero solo eso: sensación. Porque el Vitória se fue creciendo, y al filo del descanso ya se notaba que el partido se estaba jugando a su ritmo.
💥 Golpe seco al volver del vestuario
Apenas arrancó la segunda parte, llegó el mazazo: Oumar Camara le robó la cartera a un Radu que se durmió y no perdonó. 1-0. Y desde ahí, el Celta se volvió previsible, espeso, sin chispa. Ni los múltiples cambios agitaron el ataque gallego. Jutglá lo intentó, El-Abdellaoui lo rozó, pero el marcador no se movió más.
😓 Cambios, intentos… pero nada de pegada
Giró el banquillo, cambió medio once, apostó por piernas frescas con Mingueza, Moriba, Hugo Sotelo y Marcos Alonso, pero el resultado fue el mismo: ataques estériles, centros sin rematador, jugadas que se ahogaban antes de llegar al área rival. El Vitória, sólido atrás, se blindó y se limitó a defender la ventaja. Le salió perfecto.
🧠 Lecciones antes del estreno oficial
Pretemporada o no, el Celta necesita encontrar gol, equilibrio y solidez. Porque el reloj corre, y las dudas crecen. Aspas fue titular por primera vez este verano, pero su chispa no bastó. El aviso está dado: si no hay reacción, la temporada puede arrancar con el pie torcido.







