Ferran Jutglà vuelve a verse las caras este jueves 5 de noviembre con el Union Saint-Gilloise cargando una estadística incómoda: un gol en 13 partidos y casi 900 minutos frente al conjunto belga. El delantero del Celta tiene ahora otra oportunidad en Balaídos, donde el equipo de Claudio Giráldez buscará exprimir sus movimientos con apoyos cerca del área, pases a la espalda de la defensa y más presencia ofensiva.
El encuentro de la cuarta jornada de la Europa League comenzará a las 21:00 horas. La lesión de Borja Iglesias obliga al técnico a reorganizar su ataque, con Jutglà entre los protagonistas de una cita importante para las aspiraciones europeas celestes.
Una cuenta pendiente desde Bélgica
El atacante catalán conoce bien a los de Bruselas. Durante sus tres temporadas en el Club Brugge disputó 13 encuentros contra ellos, con un balance de dos victorias, seis empates y cinco derrotas.
Su único gol llegó el 7 de febrero de 2024, en la ida de las semifinales de la Copa de Bélgica, cuando marcó y asistió a Andreas Skov Olsen en el triunfo por 2-1 del Brujas, aunque el Union remontó la eliminatoria con un 2-0 en la vuelta.
Esos números chocan con su rendimiento global en el país: en 148 partidos con el Club Brugge firmó 40 goles y 20 asistencias antes de llegar al Celta en 2025 por una cantidad cercana a los cinco millones de euros. Esta temporada acumula dos goles y no ve portería desde el 18 de octubre, ante el Deportivo Alavés, así que cada ocasión de esta noche vale el doble.
Aspas y los apoyos cerca del área
La primera vía pasa por acercarle compañeros. Cuando el delantero recibe de espaldas, tener un apoyo inmediato le permite descargar y buscar enseguida una posición de remate.
Iago Aspas es la alternativa más golosa. Su capacidad para moverse entre líneas, asociarse y encontrar pases interiores puede hacer que Jutglà reciba mucho más cerca del área rival.
Williot Swedberg aporta otra variante para combinar en espacios cortos, porque sus movimientos desde posiciones interiores suman otro futbolista alrededor del delantero y multiplican las líneas de pase. La idea de fondo es sencilla: evitar que el catalán tenga que resolver cada ataque rodeado de centrales.
Pases a la espalda y más gente en el área
La segunda clave está en aprovechar sus desmarques. En lugar de buscarlo siempre al pie, el Celta puede usar pases verticales hacia los espacios que deje la línea defensiva del Union.
Para que eso funcione habrá que coordinar el movimiento del delantero con la circulación del balón, porque un pase en el momento justo le permite atacar la portería sin tener que superar individualmente a medio equipo.
La tercera posibilidad es acompañarle. Si Jutglà fija a los centrales, un compañero que llegue desde segunda línea puede aprovechar el hueco que se abre. Y los carrileros tendrán su parte: su profundidad por fuera ensancha a la defensa rival y habilita centros, pases atrás y combinaciones cerca del área.
La baja de Borja cambia el ataque
Giráldez afronta el partido sin Borja Iglesias, que sigue recuperándose de una rotura en el sóleo de la pierna izquierda. Tampoco estarán Carl Starfelt, Álvaro Núñez, Miguel Román y Jones El-Abdellaoui.
Jutglà forma parte de una convocatoria de 24 jugadores en la que también aparecen Aspas, Pablo Durán, Swedberg y Hugo González, este último ya recuperado de las molestias sufridas ante el Rayo Vallecano, aunque el técnico no contempla su titularidad.
La ausencia del gallego cambia las opciones para el centro del ataque. Jutglà puede asumir esa posición con el apoyo de futbolistas que se muevan por detrás o a sus costados, ofreciendo caminos distintos para conectar con el área.
Balaídos, una noche importante en Europa
El Celta llega a esta cuarta jornada con tres puntos, después de su primera victoria europea del curso frente al Celtic. El Union Saint-Gilloise suma siete y ocupa la zona alta de la clasificación.
Giráldez ha destacado la calidad del rival, que llega invicto en esta Europa League con dos victorias y un empate en sus tres primeros compromisos. Los vigueses, eso sí, tienen un antecedente que anima: nunca han perdido frente a clubes belgas en competiciones europeas, con tres victorias y cinco empates en ocho enfrentamientos.
Para Jutglà, la noche ofrece la opción de enderezar sus números ante un viejo conocido. Para el Celta, el reto es colectivo: conectar a sus atacantes, atacar los espacios y generar ocasiones ante un rival lanzado. La historia del delantero contra el Union está escrita en 13 partidos. En Balaídos, sus compañeros pueden ayudarle a cambiar el final.









