Álvaro Marín ya suma siete goles con el Celta Fortuna y comparte el liderato de máximos goleadores de Segunda División. Su eficacia, sin embargo, choca con las dificultades del filial lejos de Balaídos. El equipo de Fredi Álvarez afrontará dos desplazamientos consecutivos, ante el Burgos el 7 de noviembre y el Albacete el día 16, después de perder sus tres últimos encuentros como visitante.
El delantero reconoció tras el empate frente al Córdoba (2-2) que está satisfecho con sus cifras, aunque las preferiría acompañadas de más victorias. Sus palabras llegan en un momento importante para el Fortuna, decimoquinto con 13 puntos después de doce jornadas y necesitado de mejorar fuera de casa.
Siete de los 18 goles del equipo
El atacante navarro se ha convertido en la gran referencia ofensiva del filial en su primera temporada en Segunda. Sus siete tantos representan el 38,9 % de los 18 goles del equipo, una proporción que lo dice todo.
Marín comparte el liderato goleador con Enric Gallego, del Tenerife, y Miguel de la Fuente, del Almería, confirmando la progresión que ya mostró en la 2025/26, cuando contribuyó al ascenso con diez goles en Primera Federación.
Su última diana llegó el 31 de octubre contra el Córdoba: en el minuto 56 aprovechó un rechace del portero Iker Álvarez tras un disparo de Óscar Marcos y puso el 2-1 para los vigueses. Parecía encaminada la victoria, sobre todo con el Córdoba jugando con diez desde el final de la primera parte, pero Víctor Sánchez empató en el 72 y el Fortuna no supo recuperar la ventaja ni siquiera cuando el rival terminó con nueve.
Después del partido, el delantero resumió la contradicción: «Muy contento por los goles, pero obviamente yo estaría más contento si el equipo también ganase». También valoró recuperar sensaciones tras la derrota ante el Girona, porque el punto frenó la mala dinámica aunque dejara pendiente lo importante.
Tres derrotas seguidas lejos de casa
El calendario aprieta justo ahí. El filial jugará sus dos próximos partidos fuera de Vigo, donde solo ha sumado cuatro puntos de quince posibles.
Su balance como visitante es de una victoria, un empate y tres derrotas. Empezó el campeonato con un 0-0 frente al Cádiz y logró su único triunfo a domicilio el 5 de septiembre, con aquel 0-2 al Ceuta. Desde entonces ha caído ante el Almería (2-0), el Sporting de Gijón (3-2) y el Girona (5-1): diez goles encajados y solo tres marcados en esos tres viajes.
Esa distancia señala el problema de fondo. El Fortuna genera y marca, pero necesita recibir bastante menos para competir con regularidad. El balance general lo confirma: 18 tantos a favor y 23 en contra tras doce jornadas. Los goles de Marín valen oro en ese contexto, aunque no siempre basten.
Burgos y Albacete, dos pruebas de nivel
El primer compromiso llegará el sábado 7 de noviembre en El Plantío. El Burgos ocupa la séptima posición con 21 puntos, ocho más que el filial, y presenta un balance de seis victorias, tres empates y tres derrotas.
El conjunto burgalés también destaca atrás, con 13 goles recibidos en doce encuentros, diez menos que el equipo vigués. Un dato que anticipa un partido donde cada ocasión contará el doble.
Nueve días después, el lunes 16 de noviembre, el Fortuna visitará al Albacete en el Carlos Belmonte. Será su segundo desplazamiento seguido y otra oportunidad para arreglar un balance que no registra victorias fuera desde septiembre.
Ambas citas llegan tras el empate ante el Córdoba, en el que el filial volvió a marcar dos goles sin llevarse nada. Para Fredi Álvarez, el siguiente paso pasa por juntar producción ofensiva y seguridad defensiva, especialmente como visitante.
Marín afronta este tramo como uno de los máximos goleadores de la categoría y con participación directa en casi cuatro de cada diez tantos del equipo. Su rendimiento individual ya tiene continuidad. Lo que falta es que se traduzca en puntos, y Burgos y Albacete son el sitio donde empezar.









