Couhaib Driouech suma 251 minutos con el Celta de Vigo, repartidos en ocho partidos oficiales, sin goles ni asistencias. El extremo de 24 años, incorporado desde el PSV Eindhoven por unos siete millones de euros, apenas ha sido titular dos veces desde su llegada. Su escasa participación ha puesto sobre la mesa el debate alrededor de uno de los fichajes más importantes del verano y su situación de cara a enero.
El futbolista firmó hasta junio de 2030 y llegó para aportar velocidad y desborde a las bandas. En sus primeros meses en Balaídos, sin embargo, no ha conseguido asentarse como alternativa habitual en el once de Claudio Giráldez.
Dos titularidades en ocho partidos
Sus 251 minutos corresponden a sus apariciones entre LaLiga y Europa League. En el campeonato ha disputado seis encuentros y acumulado 167 minutos, mientras las otras dos participaciones llegaron en competición europea.
Su primera titularidad fue el 16 de septiembre, frente al Omonia Nicosia, con unos 55 minutos en el campo. La segunda llegó el 18 de octubre, ante el Deportivo Alavés en Balaídos, donde estuvo cerca de 70 minutos, su actuación más prolongada de celeste. Después se quedó en el banquillo frente al Celtic y el Real Betis.
Su siguiente oportunidad llegó el 31 de octubre ante el Rayo Vallecano, cuando entró en el último cuarto de hora con el equipo perdiendo por 3-0. Esa distribución explica buena parte de su situación: ha participado en la rotación ofensiva, pero nunca ha encadenado titularidades que le den continuidad.
¿Qué dicen realmente esos 251 minutos?
El balance del marroquí sigue sin estrenarse en los dos apartados más visibles, goles y asistencias. Sus estadísticas, eso sí, permiten afinar el análisis.
En ocho encuentros ha registrado ocho remates, uno a portería y cuatro pases clave. Son cifras cortas, especialmente para un jugador fichado con la misión de generar peligro por fuera. Pero conviene poner el contexto: 251 minutos equivalen a unos 2,8 partidos completos, y buena parte de ellos llegaron entrando desde el banquillo.
Driouech es un extremo diestro que actúa principalmente por la izquierda, aunque también puede hacerlo por la derecha. Su perfil destaca por velocidad, regate y capacidad para superar rivales en el uno contra uno. Hasta ahora sus intervenciones no han acabado en gol; tampoco ha tenido una presencia sostenida en el equipo.
Del PSV a Vigo, con contrato hasta 2030
El Celta anunció su incorporación el 25 de agosto de 2026, tras alcanzar un acuerdo con el PSV Eindhoven. La operación se cerró por una cantidad situada entre seis y siete millones de euros, según las informaciones del mercado, convirtiéndose en el fichaje más costoso del verano celeste.
El atacante llegó después de una temporada 2025/26 en la que disputó 40 partidos con el PSV, anotó nueve goles y repartió ocho asistencias, según los datos difundidos por el propio club. También contaba con experiencia en la Champions League, con doce encuentros, cuatro goles y dos asistencias.
Su trayectoria en Países Bajos ya avisaba de algo: en la Eredivisie había acumulado muchas apariciones como suplente, así que el salto al fútbol español se planteaba como la oportunidad de ganar protagonismo. En Vigo, Giráldez dispone de varias alternativas arriba y lo ha usado sobre todo como recurso de rotación.
Enero entra en escena
Su situación ha generado informaciones sobre una posible salida en el mercado de invierno, con la cesión o el traspaso entre los escenarios planteados mientras el club analiza sus necesidades ofensivas.
Por ahora, la entidad no ha comunicado ninguna decisión sobre su continuidad ni ha anunciado negociaciones, y tampoco hay confirmación oficial de que Giráldez haya pedido sustituirlo por otro fichaje.
El contrato hasta junio de 2030 sitúa cualquier movimiento dentro de una planificación a largo plazo. Una salida en enero llegaría apenas unos meses después de su llegada y obligaría a revisar una de las grandes inversiones del verano. Mientras tanto, las bajas en ataque reducen las alternativas disponibles y pueden abrirle hueco en la rotación.
Driouech no ha respondido todavía con goles ni asistencias, cierto, pero 251 minutos tampoco dan para mucho juicio. El siguiente paso es sencillo de enunciar: darle tiempo y comprobar qué ofrece cuando acumule continuidad.









