El Deportivo de La Coruña vive días de máxima tensión en el mercado de fichajes. Dos de sus mayores joyas, Yeremay Hernández y David Mella, están en el radar de poderosos clubes dispuestos a tirar de chequera para arrebatárselos al equipo gallego. Desde Inglaterra hasta Arabia Saudí, las ofertas y tentaciones se multiplican… pero en A Coruña la respuesta es contundente: “Si no pagan la cláusula, ni hablar”.
🔴 Yeremay: pretendido por media Europa… y blindado a 50 millones
El extremo canario ha firmado una temporada de escándalo: 15 goles y 5 asistencias en 39 partidos vistiendo la camiseta blanquiazul. Su explosividad y capacidad para desequilibrar han seducido a clubes como el Sporting de Portugal e incluso equipos de la Premier League.
La última intentona llegó con una propuesta de 27 millones fijos + 3 en variables, rechazada sin pestañear por el Dépor. El mensaje desde la Plaza de Pontevedra es claro: solo saldrá por los 50 millones de su cláusula.
🌍 Mella, la joya de Abegondo que ya tienta a Arabia Saudí
Mientras tanto, el Al-Ahli saudí prepara una ofensiva para llevarse a David Mella, otro talento diferencial del equipo herculino. A sus 21 años, el veloz extremo está tasado entre 18 y 20 millones de euros, y el Deportivo no contempla ni un euro menos.
El interés aún está en fase inicial, pero las alarmas ya han saltado. Arabia quiere su velocidad y desborde… y en Riazor no piensan regalarlo.
🛡️ El muro del Deportivo: ni un talento menos
El director deportivo, Fernando Soriano, lo dejó claro en rueda de prensa:
“Podemos escuchar ofertas, pero nuestra idea es retener todo el talento posible, y más si es de la casa”.
Con contrato hasta 2029 en el caso de Mella y blindajes millonarios en ambos casos, el club herculino planta cara a la presión del mercado con la mirada puesta en un solo objetivo: el regreso a Primera División.
⚽ ¿Se quedarán… o caerán ante el poder del dinero?
La batalla por Yeremay y Mella está servida. Los gigantes europeos y el fútbol saudí acechan, pero A Coruña no se rinde. El verano promete emociones fuertes… y el futuro de dos joyas blanquiazules pende de un hilo.







