Adama Traoré entra en el minuto 57 de Anoeta con el Deportivo hundido 3-0 y sale de allí con un argumento de peso para pedir su primera titularidad. El problema para Antonio Hidalgo no es elegir un nombre: es cómo exprimir la potencia del extremo sin renunciar al equilibrio defensivo que le da David Mella.
La pregunta tiene fecha. Viernes 16 de octubre, el Levante en ABANCA-RIAZOR. Adama puede obligar al rival a doblar ayudas en banda, mientras que Mella tiene recorrido para atacar y volver hasta la línea defensiva, dos recursos muy distintos para unos blanquiazules que todavía buscan estabilidad en Primera División.
Anoeta, el escaparate de Adama
El Dépor cae 3-2 ante la Real Sociedad el domingo 11 de octubre, después de encajar tres goles en los primeros 54 minutos. Hidalgo agita el banquillo en el 57 con un triple cambio: Adama Traoré, Adrià Altimira y Lorenzo Amatucci entran por Luismi Cruz, Ximo Navarro y Diego Villares.
El efecto es inmediato. Dos minutos después, Adama centra desde la derecha y Bil Nsongo obliga a Álex Remiro a intervenir. En el 61, Mario Soriano recorta distancias con un disparo desde fuera del área tras una asistencia de Riki Rodríguez.
La expulsión de Pablo Marín en el 66 y el penalti que transforma Yeremay Hernández en el 69 dejan al cuadro coruñés a las puertas del empate. Adama también tiene la suya, un disparo cruzado que detiene Remiro, aunque la jugada queda invalidada por una falta del propio atacante. Como revulsivo, la carta funciona.
Ahora bien, no es oro todo lo que reluce. El análisis de Paco Liaño sobre la tardanza de los cambios abre otro frente: Adama aparece con el 3-0 ya en el marcador, sí, pero también cuando el partido empieza a ofrecer condiciones distintas para sus arrancadas. Queda por ver si ese impacto aguanta desde el primer minuto, ante una defensa menos desgastada.
Desborde frente a recorrido
El arma de Traoré es el uno contra uno. Su aceleración le permite atacar al lateral desde una posición abierta y obliga al rival a preguntarse si necesita mandar una segunda ayuda para frenar sus conducciones. Cuando dos defensores se cierran sobre Adama, pueden abrirse espacios para los compañeros por dentro.
Es otra vía para progresar. Con él, el Deportivo no depende únicamente del pase entre líneas: también puede avanzar a base de desborde y centros desde la derecha.
Mella ofrece otra cosa. El canterano ya ha actuado como carrilero derecho, un papel que exige profundidad arriba y retornos constantes atrás. En el 1-1 ante el Betis del 20 de septiembre se le vio alto por la derecha y replegado en una línea de cinco cuando el equipo defendía, con un remate incluido que detuvo Álvaro Valles en el minuto 60.
Ahí está su arma secreta: Hidalgo puede variar el dibujo sin tocar el nombre. Con balón, Mella gana altura; sin él, ayuda al lateral o se incrusta en la última línea.
En Anoeta volvió a fajarse atrás, sobre todo en la vigilancia de Sergio Gómez. Vio amarilla en el 40 y al descanso dejó su sitio a Riki Rodríguez. Por eso meter a Adama en el once no es solo sumar un regateador: obliga a decidir quién asume las coberturas que Mella puede cubrir en el costado derecho.
Dos caminos hacia el once
Los números dicen que la pelea sigue abierta. Tras ocho jornadas de LaLiga EA Sports 2026/27, Adama suma cinco partidos, 145 minutos y ninguna titularidad; Mella acumula cuatro encuentros, 167 minutos y dos apariciones en el once. Ninguno ha marcado ni asistido todavía.
Traoré llega al Deportivo el 26 de agosto, con la competición en marcha y sin haber hecho la pretemporada junto a sus nuevos compañeros. El club lo ata hasta junio de 2028 después de su etapa en la Premier League, donde acumula 271 partidos, 14 goles y 27 asistencias.
Sus cinco partidos han empezado en el banquillo. En Anoeta entró con casi una hora jugada y, nueve minutos después, el Dépor ya jugaba con uno más. Como titular, el escenario cambia por completo: laterales con más energía, líneas defensivas más juntas y una responsabilidad mucho más larga con y sin balón.
Desequilibrar, ya desequilibra. Falta sostenerlo.
Lo de Mella tiene también su capítulo físico. El de Espasande, de 21 años, pasó por el quirófano el 18 de marzo por una lesión en el ligamento lateral externo de la rodilla izquierda y, tras varios meses de recuperación, regresa poco a poco a la competición. Es uno de los nuestros, una joya de la generación formada en Abegondo que ha acompañado el regreso blanquiazul al fútbol profesional.
Alcanzó los 100 partidos oficiales con el Deportivo al inicio de esta temporada, una cifra que el club celebró el 31 de agosto, y tiene contrato hasta 2029. Su polivalencia le mantiene en los planes de Hidalgo, pero necesita minutos para recuperar la continuidad que le frenó la lesión. Y la competencia no tiene por qué acabar con uno de los dos fuera para siempre: Mella cambia de función según el sistema, mientras Traoré abre el campo cuando el Deportivo lo necesita.
Riazor, el termómetro ante el Levante
El examen llega este viernes 16 de octubre a las 21:00 horas en ABANCA-RIAZOR. Los blanquiazules alcanzan la novena jornada con diez puntos en ocho partidos: dos victorias, cuatro empates y dos derrotas.
Adama se presenta con argumentos para estrenarse como titular. Mella, que ha arrancado los dos últimos encuentros ligueros, también los tiene para seguir. Hidalgo puede apostar por el desborde de inicio, sostener el recorrido del canterano o repartir los minutos según lo que pida el partido.
Anoeta ya enseñó lo que vale Adama como revulsivo. Riazor dirá si el Deportivo sabe ganar ataque sin pagar el peaje del equilibrio... y si dos recursos que hoy parecen rivales pueden acabar siendo complementarios.








