El Deportivo Fabril ya es matemáticamente equipo de Primera RFEF tras completar una jornada perfecta: victoria contundente en Riazor y un resultado favorable en Asturias que certifica el ascenso con tres partidos aún por disputarse, coronando una campaña de ritmo imparable y liderazgo incuestionable.
Riazor empuja y el Fabril responde como un campeón
El escenario no podía ser más simbólico: el Estadio de Riazor como testigo de una mañana grande. El filial blanquiazul afrontaba su primera oportunidad real de cerrar el objetivo y lo hizo con la determinación de un equipo que lleva meses jugando finales.
El conjunto dirigido por Manuel Pablo García impuso su plan desde el inicio, manejando el balón y sometiendo a un rival incómodo como la UD Ourense. La insistencia tuvo premio antes del descanso, cuando Dipanda rompió el equilibrio y puso al equipo en ventaja.
Tras el paso por vestuarios, el Fabril no levantó el pie. Nájera amplió la diferencia en una acción colectiva bien ejecutada y, ya en el tramo final, Areosa cerró el partido con el tercer tanto, desatando la celebración en la grada.
El guiño desde Asturias que convierte el sueño en realidad
Con el trabajo hecho, tocaba mirar de reojo a lo que sucedía en el duelo entre el Real Oviedo Vetusta y el Marino de Luanco.
El filial ovetense necesitaba sumar de tres para estirar la pelea, pero se quedó a medio camino. El empate final dejó sin opciones matemáticas a los asturianos y convirtió el triunfo coruñés en definitivo.
La diferencia en la tabla ya es inalcanzable. A falta de nueve puntos por jugarse, el Fabril ha hecho los deberes con antelación y sin necesidad de calculadora.
Una racha de campeón: meses sin conocer la derrota
El ascenso no es fruto de un golpe de fortuna, sino de una regularidad aplastante. El Fabril ha enlazado una secuencia de resultados que lo han consolidado como el equipo más fiable del grupo.
Solidez defensiva, pegada en ataque y una idea de juego muy definida han sido las claves de un bloque que ha sabido competir en todos los escenarios. Durante más de cuatro meses, nadie ha sido capaz de tumbar a un equipo que ha convertido la constancia en su mejor argumento.
Un salto estratégico para el Deportivo
Este éxito tiene una lectura más allá del propio filial. El Deportivo de La Coruña ve reforzado su proyecto deportivo con un equipo puente en una categoría exigente, ideal para seguir formando talento con mayor nivel competitivo.
La Primera RFEF será un escaparate de mayor exigencia, pero también una oportunidad para consolidar el crecimiento de una generación que ha demostrado personalidad y ambición.
Tres jornadas para disfrutar… y empezar a soñar
Con el ascenso ya en el bolsillo, el Fabril encara el tramo final de la temporada sin presión clasificatoria, pero con el reto de mantener la inercia positiva y cerrar el curso con nota.
El vestuario tiene margen para celebrar, pero también para enviar un mensaje: este equipo no ha venido solo a subir… ha venido para quedarse.







